La reconocida directora Arantxa Echevarría, quien previamente cautivó a la crítica con su drama «La infiltrada», incursiona ahora en el género de la comedia con su más reciente producción, «Cada día nace un listo». Este cambio de registro le permite explorar una faceta más desenfadada y satírica, abordando un tema tan intrigante como el robo de arte con un toque de humor y picaresca.
La trama sigue a Toni Lomas, interpretado por Hugo Silva, un personaje carismático pero con poco rumbo en la vida, cuya máxima aspiración fue un tercer puesto en un concurso de talentos. Su rutina de pequeños negocios ilícitos da un giro inesperado cuando Junior, un acaudalado heredero, le encarga una misión peculiar: sustraer un valioso cuadro de su propia casa familiar. El objetivo es recuperar una obra que, según él, tiene un profundo valor sentimental antes de que su madre, interpretada por Belén Rueda, desmantele la propiedad.
El lienzo en cuestión es nada menos que un supuesto Caravaggio, denominado en la ficción «El muchacho del caldero bruñido». La película utiliza esta pieza ficticia para reflexionar sobre el destino de las grandes obras de arte. ¿Deben adornar las mansiones de los privilegiados como un mero símbolo de estatus, o su lugar natural es un museo, accesible para el disfrute de todos? Echevarría aborda la dualidad entre la posesión privada y el patrimonio público, un debate que resuena con los recientes robos en importantes galerías mundiales.
En palabras de la propia directora, «Siempre me preocupó que los ricos puedan tener en sus casas obras de arte que deberían estar en las pinacotecas para que las viera todo el mundo». «Cada día nace un listo» se convierte así en una mordaz sátira sobre cómo el dinero puede distorsionar el valor del arte y cómo, tanto ricos como pobres, transitan por caminos poco ortodoxos para alcanzar sus objetivos. Con un estilo que recuerda a un «Ocean’s Eleven» con acento español, la película promete entretener y generar reflexión sobre el poder, el estatus y la fina línea entre lo legal y lo picaresco.
Fuente original: Infobae

