El mercado inmobiliario de la región del Nordeste Argentino (NEA), particularmente en Resistencia, Chaco, muestra signos claros de recuperación. Tras un período de incertidumbre, se observa un creciente interés por parte de inversores que vuelven a apostar por terrenos y nuevos desarrollos, según el análisis de Valentín Sinat Osorio, socio de RSI.
Durante mucho tiempo, la zona NEA experimentó un éxodo de capitales debido a la inseguridad jurídica y la baja rentabilidad. Sin embargo, esta tendencia comenzó a revertirse, con personas que antes invertían fuera del país o de la región, ahora trayendo sus ahorros de vuelta a ciudades como Resistencia. Esta dinámica se traduce en una fuerte demanda de lotes, macrolotes para desarrollos, locales comerciales, centros de distribución logística y los llamados community centers, anticipando un crecimiento sostenido para la región.
Un factor crucial que podría acelerar aún más esta recuperación es la reactivación de los créditos hipotecarios. Aunque las tasas actuales todavía representan un desafío para muchos, ya se percibe un aumento en el otorgamiento de créditos en grandes centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Santa Fe. La expansión del acceso a la vivienda mediante financiamiento no solo beneficiaría a los compradores, sino que impulsaría una larga cadena de sectores vinculados a la construcción, movilizando significativamente la economía.
Además de la demanda tradicional, el sector explora nuevas fronteras. Empresas como RSI están invirtiendo en tecnología de construcción modular, desarrollando unidades versátiles que pueden adaptarse a diversas necesidades, desde viviendas hasta oficinas o quinchos. Estos módulos, que incluso pueden incorporar paneles solares y biodigestores, abren posibilidades en zonas rurales o alejadas, y ya se están explorando mercados no convencionales como Vaca Muerta, buscando escalar la producción y consolidar la innovación en el rubro.
Fuente original: Chaco Día por Día




Deja una respuesta