El juez federal Ariel Lijo ordenó realizar una pericia contable para determinar a cuánto asciende el perjuicio que se habría ocasionado a las arcas del Estado, con la maniobra que tiene bajo investigación por presuntos hechos de corrupción a Alberto Fernández. Se trata del caso Seguros, donde se investigaron 45 contratos firmados por organismos oficiales con Nación Seguros con la participación de 25 brokers del rubro. El principal beneficiado con esa operatoria fue Héctor Martínez Sosa, íntimo amigo del ex presidente y pareja de su secretaria privada, María Cantero.

La causa Seguros se encontraba a punto de ser enviada a juicio oral. En el expediente, el ex Presidente se encuentra acusado por los delitos de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Uno de los hechos atribuidos es la firma por parte de Fernández del decreto 823/21, por el cual todos los ministerios y organismos del Estado nacional tenían que contratar a Nación Seguros. Tras esa decisión, el broker Martínez Sosa -amigo de Fernández- y sus empresas cobraron el 60% de las comisiones de los contratos de seguros.

Las negociaciones incompatibles atribuidas a Alberto Fernández se sustentan en el lugar que Martínez Sosa ocupa en ese ranking de empresarios beneficiados con los contratos supuestamente amañados.

Cuando la Cámara de Apelaciones -que revisa lo actuado por los jueces de instrucción-, confirmó los procesamientos, la abogada de Fernández, Mariana Barbitta, llegó ante la Casación Federal para reclamar diversas medidas de prueba no realizadas y que según su parecer podrían modificar la situación procesal del ex mandatario.

El máximo tribunal penal no se pronunció sobre el fondo -si Alberto Fernández cometió delitos de corrupción o no- sino que ordenó a la Cámara que había confirmado la acusación dictada por el juez federal Sebastián Casanello, que revise la decisión y evalúe si hay más medidas que se pueden realizar.

En cumplimiento de esa orden, los camaristas Roberto Boico, Martín Irurzun y Eduardo Farah dictaron la falta de mérito al expresidente y el caso volvió a la instancia de instrucción.

Cuando comenzó la causa, radicada en el Juzgado Federal 11, fue el juez Julián Ercolini quien inició la investigación y realizó la primera ronda de indagatorias.

Como se trata de un juzgado vacante que se va subrogando rotativamente, fue el juez Sebastián Casanello quien junto a otras medidas de prueba, r resolvió procesar a Alberto Fernández, a Héctor Martínez Sosa, a su esposa y y secretaria de Fernández, María Cantero, y a un extenso listado de empresarios.

Ahora, el expediente nuevamente en instrucción se encuentra en manos de otro reemplazante en el juzgado 11: Ariel Lijo.

Recientemente, el juez firmó un oficio al que accedió Clarín , donde dio cuenta de las medidas de prueba sugeridas por la Cámara Federal en aquel fallo a través del cual se dictó la falta de mérito.

Uno de los puntos centrales ordenados fue la realización de una pericia técnica.

Lijo recordó que los jueces de la Cámara de Apelaciones se inclinan a “avalar la hipótesis del magistrado en punto a que las erogaciones que se realizaron en favor de los intermediarios significaron un perjuicio patrimonial para Nación Seguros”.

Pese a ello, los camaristas coincidieron la necesidad de que se “practique un peritaje de la especialidad que incluya todas las variables propias de estos hechos, a fin de profundizar técnicamente este aspecto, y de forma previa a la eventual instancia de debate público”.

En virtud de ello, “ se debe profundizar el estudio contable acerca del daño producido a las arcas públicas ; pues lo provisorio del auto de mérito no significa o sugiere atravesar la instrucción sin contar con el detalle – lo más certero posible – de la lesión económica que el delito en cuestión exige», dijo el juez Lijo.

Junto a la labor en curso encomendada a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos, se ordenó “disponer la realización de un peritaje de especialidad al Cuerpo de Peritos especializados en Corrupción de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.

Cuando se notificó la decisión a los abogados de los acusados, designaron peritos de parte y propusieron puntos de pericia , que suman cien aspectos a revisar ,según pudo confirmar Clarín de fuentes judiciales.

La medida de prueba ordenada por el Tribunal superior, le permite a Alberto Fernández “ganar tiempo frente a la decisión que se debe tomar, que es si se lo vuelve a procesar o no”. Es decir: quedó lejana la posibilidad de que esté cercano a ser enviado a juicio oral.

Fuente original: Clarín

Fuente original: Clarín