En elsiglo XIX, el auge del comercio y la creencia médica en las sangrías propiciaron que miles de personas, principalmente de los sectores más vulnerables y en su mayoría mujeres, se sumergieran en pantanos con las piernas desnudas para extraersanguijuelas, a las que permitían adherirse a su piel y alimentarse de su sangre durante largos minutos.
La revista de divulgación científicaNational Geographicrelata que este fenómeno dio lugar al oficio del recogedor de sanguijuelas. La medicina occidental, guiada por la teoría humoral, consideraba que extraer sangre podía curar numerosas enfermedades. Impulsados por la demanda de hospitales y boticas, estos trabajadores se arriesgaban en humedales y estuarios para recolectar los valiosos animales.
Bajo el influjo de esta doctrina, médicos como François-Joseph-Victor Broussais promovieron el uso intensivo de sanguijuelas, utilizando entre cinco y 50 ejemplares por paciente y contando con el apoyo de instituciones como elSt. Thomas’ Hospital de

Fuente original: Infobae