La escena de las tres empanadas en la película Esperando la carroza (1985) se convirtió en un referente cultural argentino, protagonizada por Luis Brandoni como Antonio. Mientras discute con su hermano Sergio, el personaje comenta con desdén la cantidad de empanadas que sobraron del día anterior, una frase que resonó en la sociedad.
Brandoni, en entrevistas posteriores, explicó que la escena no fue escrita con la intención de convertirse en un clásico, sino que reflejaba una crítica social velada. ‘El tipo dice «tres empanadas que sobraron del día anterior, qué tristeza» y se estaba comiendo una. No se puede ser más canalla que eso’, señaló, destacando el cinismo que representaba su personaje.
El éxito de la frase se reveló en el cine Boedo, donde los acomodadores mencionaron la escena al reconocer a Brandoni. La película, estrenada en mayo de 1985, fue un fenómeno que conectó con el público por su representación de la vida cotidiana y sus tensiones.
Un detalle poco recordado es el sticker en el vidrio trasero del Mazda RX-7, con la bandera argentina y el lema ‘Usted tiene derecho a vivir en libertad’, una crítica implícita a la dictadura militar y a la situación socioeconómica de la época. Brandoni interpretó que este gesto subrayaba la hipocresía de la época.
En sus últimos años, Brandoni reflexionó sobre el impacto de la escena: ‘La miseria no es digna, es una desgracia que cae sobre una familia’. Su personaje, aunque canalla, se convirtió en un espejo de la sociedad argentina, donde el cinismo y la crítica social se entrelazaban.
El legado de Esperando la carroza trascendió el cine, convirtiéndose en parte del imaginario colectivo argentino. La frase de las tres empanadas no solo marcó la carrera de Brandoni, sino que también se transformó en un símbolo de la identidad cultural del país.

