La Cámara de Diputados aprobó la media sanción para extender hasta el 31 de diciembre de 2045 el régimen de estabilidad fiscal de la Ley 27.191 de Energías Renovables, una norma esencial para proyectos de largo plazo en el sector. El texto, que ahora pasa al Senado, busca restablecer un marco regulatorio cuya vigencia original vencía a fines de 2025.
La prórroga mantiene vigente el esquema de estabilidad fiscal previsto en el artículo 17 de la Ley 27.191, que prohíbe tributos específicos sobre fuentes renovables y incluye beneficios como amortización acelerada en Ganancias y devolución anticipada de IVA. El proyecto no introduce nuevos incentivos, sino que se enfoca en garantizar continuidad regulatoria para proyectos existentes y futuras inversiones.
Según datos de la Cámara de Generadores y Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA), el régimen impulsó más de u$s8.000 millones en inversiones entre 2015 y 2025, elevando la participación de renovables en la matriz eléctrica argentina del 2% al 17%. En el primer trimestre de 2026, alcanzó el 19,2%, según CAMMESA.
El sector reclama previsibilidad para atraer financiamiento de largo plazo. Martín Brandi, presidente de la CEA, destacó que la estabilidad regulatoria es crucial, mientras que Héctor Ruiz Moreno de la misma entidad enfatizó que no se buscan nuevos subsidios, sino seguridad jurídica. Sin embargo, la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) criticó la falta de metas obligatorias de participación renovable.
A pesar de la aprobación, el sector alerta sobre desafíos infraestructurales, como la saturación del sistema de alta tensión y la necesidad de obras como AMBA I para expandir la capacidad de transporte eléctrico. La prórroga fiscal, aunque necesaria, no resolvería estos obstáculos sin avances paralelos en infraestructura. El debate en el Senado, en un contexto parlamentario fragmentado, será clave para definir el futuro del marco regulatorio.

