El hockey femenino mundial se prepara para un capítulo más de su rivalidad más emblemática. Las Leonas, el orgullo argentino, se medirán hoy en la gran final del Mundial contra Países Bajos, su clásico contrincante. Este encuentro no es uno más: representa el desempate definitivo en la era moderna de los Mundiales, con un historial de dos títulos para cada selección en sus enfrentamientos directos por la copa.

La historia de esta intensa disputa comenzó en el primer Mundial de 1974, donde las neerlandesas se impusieron 1-0. Sin embargo, la mística de Las Leonas empezó a forjarse en Perth 2002, cuando Argentina obtuvo su primera corona mundial tras un dramático 4-3 en penales. Ocho años después, en la recordada noche de Rosario 2010, con Luciana Aymar a la cabeza, la albiceleste volvió a vencer por 3-1, sumando su segundo título. El antecedente más reciente fue en Terrassa 2022, donde la “Naranja Mecánica” se tomó revancha con un 3-1, igualando el historial en finales.

Países Bajos llega a esta final como una verdadera potencia. Desde 2016, tras un par de derrotas que marcaron un antes y un después, las Orange Ladies han ganado prácticamente todo: 12 de 13 torneos internacionales disputados, incluyendo dos Mundiales y una medalla de oro olímpica. Su juego se caracteriza por una presión alta asfixiante, un control territorial absoluto y transiciones rápidas que capitalizan cada error del rival. Además, cuentan con la temible efectividad de Yibbi Jansen en el córner corto, considerada la mejor del mundo.

A pesar de su dominio, el equipo neerlandés no es invulnerable. En sus últimas presentaciones, mostraron cierta imprecisión en la definición final y una tendencia a la frustración cuando se encuentran con defensas cerradas y disciplinadas. Es en este punto donde Las Leonas pueden encontrar su oportunidad. La rebeldía, la jerarquía individual y el juego físico que caracterizan al seleccionado argentino, sumados a un bloqueo defensivo sólido, podrían ser la clave para desequilibrar a una máquina que, si no encuentra el gol rápido, tiende a perder la compostura.

El Wagener Hockey Stadium de Amstelveen será testigo de un duelo que promete emociones fuertes y definirá quién se consagra como la reina indiscutida del hockey mundial en esta era. Las Leonas, con su garra y corazón, buscarán inclinar la balanza a su favor y traer una nueva alegría al país.

Fuente original: La Gaceta