El Gobierno nacional concretó la compra de 819 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de Estados Unidos, una operación clave para cumplir con el pago de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI) en mayo. La acción se enmarca en un contexto de vigilancia sobre reservas internacionales y compromisos de deuda.
La operación, realizada el 28 de abril, sigue un mecanismo ya utilizado en octubre del año pasado y en enero de 2024, permitiendo obtener liquidez sin activar swaps ni incrementar la deuda pública. Esto facilita cumplir con vencimientos inmediatos sin recurrir a reservas de libre disponibilidad.
Paralelamente, el Gobierno espera la aprobación del Directorio del FMI para la segunda revisión del acuerdo de 20.000 millones de dólares, que incluiría un desembolso de 1.000 millones de dólares. Sin embargo, para el resto de 2026, el país enfrentará cuatro pagos al FMI por un total de 2.792 millones de dólares.
Según un informe del Banco Provincia, en los próximos 12 meses vencen alrededor de 26.000 millones de dólares entre obligaciones al FMI, títulos del Tesoro, Bopreal y otros compromisos. Las reservas internacionales del Banco Central se ubicaron en 44.483 millones de dólares, con adquisiciones recientes en el mercado oficial.
En el ámbito financiero, los bonos soberanos argentinos registraron alzas en el exterior, reduciendo el riesgo país a 540 puntos básicos. Sin embargo, las acciones argentinas en Wall Street mostraron resultados mixtos, con caídas en sectores como el bancario y la energía, excepto en Mercado Libre.
La operación refleja la tensión financiera de Argentina, que debe equilibrar compromisos externos, reservas internacionales y la confianza del mercado. A pesar de los avances técnicos con el FMI, la validación final del acuerdo y la gestión de deuda seguirán siendo desafíos clave para el Gobierno.

