En Pilar, más de 1600 delegados sindicales de 140 organizaciones redactaron un programa de diez puntos para iniciar una ‘ofensiva’ contra el gobierno de Javier Milei, denunciando que las acciones hasta ahora fueron ‘insuficientes’. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Trabajadores del Estado y Aceiteros encabezaron el frente de lucha, rechazando la postura de la CGT y exigiendo paros indefinidos.
Las centrales sindicales realizaron un acto conjunto en Ensenada, anunciando una Jornada Nacional de Lucha para el 22 de mayo, con cese de actividades y movilizaciones en todo el país. Mientras, el Frente de Izquierda (FIT) y el PTS convocaron a movilizaciones en Plaza de Mayo y Ferrocarril Oeste, respaldando a trabajadores en conflicto.
El secretario general de la CGT, Hugo Yasky, destacó la necesidad de unidad para ‘defender la educación pública’ y ‘luchar contra la precarización’. Por su parte, el PTS lanzó una propuesta política, preguntando a los asistentes: ‘¿No llegó la hora de poner en pie un movimiento histórico?’.
Javier Milei respondió con un video en redes sociales donde aparece representado por un muñeco Lego, construyendo la silueta de Argentina con bloques celestes y blancos. El mensaje fue el único gesto público del gobierno, que decidió no realizar actos oficiales.
La confrontación entre sindicatos, izquierda y el gobierno marca un punto de inflexión en la lucha social, con el riesgo de paros prolongados y una escalada en la tensión política. La pregunta que queda en el aire es: ¿será suficiente la ‘ofensiva’ sindical para detener las reformas económicas de Milei?

