En un mundo cada vez más conectado digitalmente, pero a menudo desconectado socialmente, nace Vermut, una red social con un propósito claro: combatir el aislamiento de las personas mayores de 55 años y redefinir la percepción social de la vejez. Su cofundador, Fernando Dellepiane, sostiene que el problema no es la falta de deseo de vincularse, sino un sistema que, lamentablemente, hace que el tiempo de quienes se jubilan parezca valer menos.
La idea de Vermut germinó durante la pandemia en España, cuando Dellepiane notó un cambio en la interacción con sus propios padres, quienes le agradecían las llamadas o visitas con una intensidad que revelaba una jerarquía tácita: «Sentían que mi tiempo era más valioso que el de ellos». Esta observación, sumada a entrevistas con unas 300 personas, confirmó una realidad preocupante: una combinación de aislamiento social, falta de herramientas para crear nuevos lazos, tecnología poco empática y un estigma persistente sobre el envejecimiento.
Fundada en Barcelona en 2020 por ex-empleados de Glovo, Vermut se diferenció desde el principio al rechazar la idea de un modelo puramente digital. A pesar de la presión de los inversores que buscaban actividades 100% online, Dellepiane y su socio, Enric Duran Vallès, insistieron en que el verdadero vínculo se construye en la vida real. Por eso, la plataforma se enfoca en facilitar encuentros presenciales, como salidas grupales, paseos, talleres y actividades cercanas a la ubicación de los usuarios, entendiendo que las pantallas son un medio, no el fin.
Un punto de inflexión llegó en 2022, cuando la empresa decidió empoderar a sus usuarios para que organizaran sus propias vidas sociales. Una de las historias más inspiradoras es la de Ana, una usuaria de Barcelona que, tras jubilarse y luego enviudar, encontró en Vermut la oportunidad de no solo organizar caminatas y ganar dinero, sino también de crear una comunidad de apoyo para otras mujeres en situaciones similares. La inteligencia artificial, lejos de reemplazar la interacción humana, se utiliza como una herramienta para facilitar la creación de estas actividades, animando a más personas a dar el primer paso.
Actualmente, Vermut busca consolidar su rentabilidad en España, integrar aún más la inteligencia artificial de manera nativa y expandir su modelo a Estados Unidos, comenzando por Filadelfia. Más allá de los objetivos empresariales, el mensaje de Dellepiane es profundo: «Tenemos que dejar de pensar la jubilación como una frontera después de la cual una persona deja de producir, aprender o tener algo valioso que aportar». Esta plataforma no solo conecta personas, sino que desafía un paradigma social, demostrando que la edad es solo un número cuando se trata de seguir viviendo plenamente y aportando a la comunidad.
Fuente original: Infobae



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