La Real Fuerza Aérea británica (RAF) ha elevado su estado de alerta para garantizar la defensa de las Islas Malvinas, según declaraciones del mariscal del aire Sir Harv Smyth. En un contexto de creciente tensión diplomática entre el Reino Unido, Argentina y Estados Unidos, el jefe de la RAF subrayó que la protección del territorio es «innegociable».
La situación se intensificó tras el filtrado de un mensaje del Pentágono que sugiere un posible respaldo a la reivindicación argentina sobre las islas. Esto generó una serie de declaraciones en ambos lados del Atlántico, incluyendo el mensaje de la vicepresidenta argentina Victoria Villarruel, quien instó al Reino Unido a «volver a los miles de kilómetros de distancia donde está su país».
La base aérea de Mount Pleasant alberga cuatro cazas Typhoon, encargados de la defensa aérea permanente bajo el sistema de alerta rápida. Además, el cuartel general cuenta con el sistema de misiles Sky Sabre, valorado en 250 millones de libras, capaz de interceptar aviones, drones y bombas guiadas por láser.
El canciller argentino, Pablo Quirno, reiteró la disposición de su país para reanudar negociaciones bilaterales con el Reino Unido, buscando una solución pacífica a la disputa. Mientras, el presidente Javier Milei y otros funcionarios argentinos han reforzado su postura histórica sobre la soberanía.
El mariscal Smyth enfatizó en The Times que la RAF «está en estado de máxima alerta y preparada para defender a nuestro país en cualquier momento». Sin embargo, la disputa continúa reflejando la complejidad de un conflicto que ha resistido resoluciones por décadas, poniendo a prueba la diplomacia y la fuerza de los involucrados.

