El álbum Hijo del país de Broke Carrey reinterpreta el folklore argentino con influencias de pop, trap y otros géneros, marcando un hito en la evolución de la música popular del país. El trabajo incluye colaboraciones con artistas como Facundo Trouve y Luis Lamadrid, quienes aportan su voz y experiencia para enriquecer la propuesta.
El álbum se enmarca en una tendencia actual de artistas que buscan revitalizar el folclore, como se observa en proyectos de Cazzu, Milo J y otros. Sin embargo, Hijo del país se destaca por su enfoque innovador, que combina elementos históricos con experimentaciones modernas, como el sampleo del coro de niños de León Gieco y Leda Valladares.
El disco aborda temas sociales y personales, desde la crítica al sistema capitalista en canciones como ‘Miguelito’ hasta la reflexión sobre la identidad nacional. Esta aproximación dialoga con la larga historia de intersecciones entre el folklore y otros géneros, desde el jazz de los años 60 hasta las colaboraciones contemporáneas de artistas como Mercedes Sosa y Gustavo Santaolalla.
El EP anterior de Broke Carrey, Río de la Plata (2024), mostró un enfoque más crítico y agresivo, mientras que Hijo del país refleja una evolución en su mirada artística. El artista subraya su deseo de transmitir mensajes sin recurrir a la oscuridad, optando por una propuesta que celebra la diversidad y la riqueza del folklore argentino.
Con su enfoque atrevido pero respetuoso, Hijo del país no solo homenajea al folclore, sino que lo reinterpreta como una forma viva y dinámica de expresión. Este álbum representa una continuación de la tradición, donde la experimentación y la narrativa se unen para crear un legado que incluye a todos los ‘hijos del país’, incluso aquellos que, como se menciona en la letra, son ‘hijos de puta’.

