El gobierno de Javier Milei, tras prometer combatir la inflación durante su campaña, enfrenta un aumento del 20% en los precios entre agosto de 2025 y marzo de 2026, según datos oficiales. A pesar de atribuir este fenómeno al ‘sabotaje político’, analistas señalan que la liberalización de importaciones y la subida de tarifas públicas son factores clave en el agravamiento de la situación.
La política de desregulación del comercio exterior, que ha llevado a Argentina a acuerdos de liberalización comercial, contrasta con enfoques proteccionistas de países como Estados Unidos. Mientras la producción industrial cae un 3,1% en el primer trimestre de 2026, el patentamiento de autos aumenta 34%, pero la producción nacional disminuye 25%, reflejando una dependencia creciente de importaciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, intentó justificar la caída industrial con factores estacionales, pero los datos acumulados muestran una tendencia negativa. Paralelamente, el sector de motos experimenta un crecimiento del 82%, vinculado a plataformas de entrega como Rappi y Pedidos Ya, mientras caen ventas en transporte público, leche y carne.
Las promesas de inversión externa, como las anunciadas en ExpoEFI 2026, no se han materializado, y el director de AmCham, Alejandro Díaz, advierte que las inversiones en minería y energía tardarán años en llegar. Además, los sectores con mayor crecimiento (agricultura, minería y finanzas) generan solo el 9,2% del empleo, mientras la industria, el comercio y la construcción, afectados, representan el 44,7%.
El modelo económico impulsado por Milei, centrado en la desregulación y la apertura comercial, ha generado una destrucción de empleo y una dependencia creciente de importaciones. Este enfoque, según críticos, está llevando a Argentina hacia una ‘latinoamericanización’ de su economía, con una reducción de la clase media y una especialización en sectores poco intensivos en empleo.

