Sobrevivir a uninfartoimplica riesgos que se extienden más allá del sistema cardiovascular:las probabilidades de experimentar deterioro cognitivo y problemas de memoria aumentan de forma significativa en los años posteriores, según un estudio de cohorte publicado en la revista médicaStrokey validado por la Asociación Americana del Corazón.
Estainvestigación, una de las más extensas sobre el tema, siguió durante una década a20.923 adultos en Estados Unidossin antecedentes previos de deterioro cognitivo, aportando evidencia robusta sobre el impacto neurológico de los eventos coronarios.
El análisis directo indica que, según los datos recogidos y revisados por la Asociación Americana del Corazón,los sobrevivientes de infarto presentan cada año un 5% más de probabilidades de desarrollar alteraciones cognitivasfrente a personas sin antecedentes de infarto.
Este riesgo comprende tanto los infartos diagnosticados clínicamente como los denominados infartos silenciosos,identificados únicamente

Fuente original: Infobae