El choque entre el activismo comunitario y las políticas de control migratorio tuvo un tenso episodio en Charlotte , Carolina del Norte, cuando el propietario de un reconocido negocio local encaró a uno de los rostros más visibles de las redadas federales en Estados Unidos.

El domingo 23 de agosto de 2026, Manolo Betancur, dueño de Manolo’s Bakery, se enfrentó en el estacionamiento de su panadería a Gregory Bovino, excomandante general de la Patrulla Fronteriza de EE. UU..

EXCLUSIVE: Retired Border Patrol Commander Never Attempted to Enter Charlotte Bakery Owned by Colombian Activist A North Carolina bakery owner who confronted retired U.S. Border Patrol Commander Gregory Bovino this weekend claims he ‘denied entry’ to the former official. On… pic.twitter.com/rJgy36ucGI

Bovino acudió al centro comercial junto a un equipo del medio Border Hawk News para grabar un episodio de su podcast y recorrer sitios donde lideró operativos en el pasado. Al notar su presencia grabando frente al local, Betancur comenzó a filmarlo y le advirtió que no era bienvenido en la propiedad ni en la ciudad, negándole el ingreso al establecimiento.

Durante la discusión, que se extendió por cerca de 40 minutos, Bovino sostuvo que el negocio dependía o protegía a personas en situación indocumentada. Por su parte, Betancur recriminó el perfilamiento racial ejercido por las autoridades y explicó que siempre lleva consigo su pasaporte estadounidense por temor a ser detenido únicamente por su color de piel.

A pesar de los duros reproches sobre el impacto de los operativos en las familias trabajadoras, Betancur optó por cambiar el tono hacia el final del intercambio, proponiéndole un apretón de manos que ambos sellaron en el lugar.

El conflicto tiene como trasfondo la «Operación Charlotte’s Web», ejecutada en noviembre de 2025 por agencias federales como el ICE y la CBP bajo la supervisión de Bovino, la cual culminó con la detención de cerca de 400 personas.

Betancur denunció que dicho operativo paralizó la actividad comercial del sector, provocando a su panadería pérdidas de entre 50,000 y 64,000 dólares e incrementando su deuda comercial hasta rozar los 100,000 dólares debido al pánico de la comunidad a salir a la calle. Asimismo, el comerciante afirmó que su postura pública ha desencadenado agresiones contra su local, incluyendo ataques con huevos a la fachada y una oleada de reseñas negativas falsas en internet.

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Fuente original: Clarín

Fuente original: Clarín