Luego de una semana de perfil bajo en Olivos, el presidente Javier Milei regresó a la escena pública con su estilo confrontativo habitual, ofreciendo un discurso cargado de autocomplacencia y críticas en el Council de las Américas. Ante un auditorio de empresarios e inversores, el mandatario expuso su visión de la realidad económica, dejando en claro que su agresiva narrativa es parte intrínseca de su identidad política.

Durante su exposición, que se extendió por más de una hora, Milei arremetió contra economistas y periodistas argentinos, a quienes acusó de «precariedad intelectual» e «ignorancia». En un tono catártico, se comparó con Moisés y se presentó como víctima de «ensañamiento y odio», atribuyendo estas reacciones a la «abstinencia de sobres». El Presidente ratificó el rumbo de su política económica, ironizando sobre las demandas del sector industrial y negando un aumento del desempleo o una caída de los salarios, a pesar de reconocer que «la foto es horrible».

Sin embargo, el momento más controvertido llegó cuando Milei vinculó directamente la caída de la tasa de natalidad en Argentina con la legalización del aborto, refiriéndose a los «pañuelitos verdes» y afirmando que esta práctica «cuesta caro en términos de crecimiento» y «asesinar niños en el vientre de la madre» afecta el sistema previsional. Citó cifras que muestran una disminución del 47% en los nacimientos vivos en una década, alcanzando un mínimo histórico de 1.23 hijos por mujer en 2024, muy por debajo de la tasa de reemplazo.

Especialistas y datos públicos disponibles no respaldan la correlación entre la legalización del aborto (Ley IVE de 2020) y la caída de la natalidad. A nivel global, no hay un patrón consistente: países con aborto restringido pueden tener tasas bajas y viceversa. Los factores más determinantes para la disminución de nacimientos son el desarrollo económico, el acceso a educación femenina, el empoderamiento de la mujer, la postergación de la maternidad, el acceso a métodos anticonceptivos y un cambio de valores que prioriza la elección personal sobre el mandato social. La caída en la fecundidad adolescente, por ejemplo, se atribuye principalmente al acceso a información sobre salud reproductiva.

La postura del Presidente, al ligar la caída de la natalidad con el aborto sin evidencia que lo sustente, ha sido señalada por expertos como una muestra de desinformación y ligereza en temas sensibles, evidenciando una intervención pública sin el rigor necesario en cuestiones de gran impacto social.

Fuente original: Infobae