Madrid, 17 may (EFE).- La expansión global e imparable de los centros de datos obliga a impulsar soluciones para mitigar su impacto ambiental, al tiempo que en España, perfilada para convertirse en principal nodo de centros de datos del sur de Europa, continúa el debate entre asociaciones del sector y organizaciones ecologistas.
Uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector es su elevado consumo de agua, indispensable para la refrigeración de los equipos y evitar su sobrecalentamiento, por lo que los centros de datos submarinos han comenzado a abrirse paso como una alternativa, aunque el único ejemplo a nivel comercial hasta el momento solo se ha dado en China.
Utilizando el agua del océano como sistema natural de enfriamiento, estas infraestructuras parecen ser una solución viable, pero asociaciones ambientales advierten de que podría suponer «otro punto de alarma» medioambiental.
«(Esta infraestructura) es experimental, pero el ser humano experimenta y obtiene solucion

Fuente original: Infobae