La Expocon 2026 fue el escenario de un profundo debate sobre la evolución de la industria audiovisual, donde productores, realizadores y expertos analizaron cómo el público consume historias en la era digital. La premisa central es clara: ya no solo importa qué se cuenta, sino dónde, cómo y por cuánto tiempo la audiencia está dispuesta a prestar atención.

Los especialistas coincidieron en que la velocidad, la fragmentación de las audiencias y el explosivo crecimiento de las plataformas digitales obligan a repensar las viejas reglas del juego. Ayelén Bustos, productora y artista visual, destacó la importancia de invertir el circuito tradicional, apostando por plataformas digitales desde el inicio y priorizando la narrativa visual sobre el diálogo. En esta nueva dinámica, las comunidades que se construyen alrededor de una obra cobran mayor relevancia que las estrategias de expectativa clásicas.

Armando Ruiz Morellón, del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, subrayó la necesidad de que las instituciones cinematográficas se adapten a estas nuevas formas de narrar, incluyendo incluso espacios para los videojuegos como territorios de experimentación. Por su parte, Migue Wiernes Angeluk, de WE Latam, propuso un enfoque innovador: primero se define la comunidad a la que se quiere llegar y cómo consume contenido, y a partir de ahí se diseña la historia y su distribución. En este esquema, la fidelización de la audiencia es clave y los tiempos de producción se acortan drásticamente.

La discusión también abordó el impacto local, con la participación de Pablo Salcedo de Tucumán, quien resaltó la importancia de la articulación público-privada para el desarrollo audiovisual en las provincias. Marcos Melo, de Vyco, puso el foco en el formato vertical, una industria ya consolidada que exige un lenguaje propio: historias que captan la atención en segundos, episodios de 60 a 90 segundos y una resolución rápida de conflictos. La conclusión es que no se trata de reemplazar el cine tradicional, sino de coexistir en un ecosistema diverso donde cada formato encuentra su propio lenguaje y audiencia, compitiendo por la atención del usuario en un mundo cada vez más dinámico.

Fuente original: La Gaceta