Un reciente informe de Eurostat puso bajo la lupa la situación de los jóvenes europeos que no estudian ni trabajan, conocidos como «ninis». Si bien la Unión Europea en su conjunto logró reducir esta cifra a su mínimo histórico del 11% en 2025, España se destaca negativamente con un 11,5% de su población entre 15 y 29 años en esta situación, superando la media comunitaria.
Este fenómeno, que describe a los jóvenes fuera del sistema educativo y del mercado laboral, representa un desafío considerable para la cohesión social y el desarrollo económico de las naciones. Tras un repunte en 2020 a causa de la pandemia de COVID-19, la mayoría de los países europeos han mostrado una recuperación, aunque con ritmos muy dispares.
España, a pesar de una leve mejoría, aún se encuentra lejos del objetivo del 9% establecido por la UE para 2030 dentro del Pilar Europeo de Derechos Sociales. Otros países como Italia, Grecia y Croacia han logrado reducciones mucho más significativas, mientras que naciones como Países Bajos, Suecia y Eslovenia lideran la tabla con los porcentajes más bajos de «ninis». En el extremo opuesto, Rumanía, Bulgaria y Grecia exhiben las tasas más altas.
El estudio de Eurostat también revela que el nivel educativo es un factor crucial. Los jóvenes con estudios básicos incompletos son los más afectados por esta problemática, tanto a nivel europeo como, de forma más pronunciada, en España. Las diferencias por edad, género y lugar de residencia también influyen en las oportunidades de esta generación, complejizando aún más el panorama.
La persistencia de estas cifras en España subraya la necesidad de políticas públicas más efectivas para integrar a los jóvenes en la educación y el mercado laboral, asegurando un futuro más prometedor para las nuevas generaciones en el continente.
Fuente original: Infobae

