Un suceso tan increíble como lamentable tuvo lugar en la ciudad de Santa Fe, donde la mala suerte se ensañó con un joven que, tras ser operado, esperaba el alta en la guardia de un hospital. Un patrullero perdió el control y se incrustó contra el edificio, atropellando al paciente y obligándolo a pasar nuevamente por el quirófano.
La víctima de este infortunado accidente es Alexis, un muchacho de 21 años que había sido internado en el Hospital Cullen luego de sufrir una fractura de fémur el pasado 14 de agosto. Tras una exitosa intervención quirúrgica realizada el lunes, en la que se le colocó un clavo intramedular, Alexis se preparaba para regresar a su hogar al día siguiente.
Sin embargo, el destino tenía otros planes. Mientras aguardaba un remís junto a un amigo en la entrada del nosocomio, un móvil policial que realizaba un operativo por una disputa entre cuidacoches, y que intentaba ceder el paso a una ambulancia en emergencia, impactó violentamente contra la rampa y la escalera de la guardia. Alexis relató cómo intentó esquivar el vehículo, pero fue alcanzado.
“Yo alcancé a tirarme hacia un costado cuando me chocó. Después del choque, cuando me quise sentar vi la pierna doblada otra vez”, expresó Alexis, quien ahora deberá someterse a una nueva operación ya que el clavo que le habían colocado se quebró. Su amigo también sufrió lesiones al ser arrastrado por el vehículo. El conductor del patrullero, un agente de 31 años, resultó con contusiones leves.
Las autoridades del hospital confirmaron que los heridos, incluyendo a Alexis, su acompañante y el oficial, recibieron asistencia y se encuentran estables. Una mujer que estaba en el lugar también sufrió una caída sin gravedad. La subdirectora del centro de salud, Amanda Sánchez, indicó que se investigan las causas exactas del accidente, que se produjo en un momento de caos mientras una ambulancia llegaba en “código rojo”.
Fuente original: Clarín




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