El estado de Florida, en Estados Unidos, se prepara para llevar a cabo su decimotercera ejecución en lo que va del año, una cifra que lo posiciona como la jurisdicción con mayor cantidad de aplicaciones de la pena capital en el país. Este martes, William Frances Silvia, de 61 años, será ejecutado mediante inyección letal por el brutal asesinato de su esposa, de quien estaba separado, y el ataque a su suegra, hechos ocurridos en 2006.

La Corte Suprema de Estados Unidos desestimó el último recurso presentado por la defensa de Silvia, despejando el camino para la ejecución programada en la prisión estatal de Florida. El caso de Silvia recorrió casi dos décadas de litigio, con idas y vueltas judiciales que incluyeron la anulación y posterior revalidación de su condena a muerte. Los detalles del expediente revelaron que, tras un intento fallido de reconciliación en una reunión familiar, Silvia disparó fatalmente a su esposa, Patricia, y dejó gravemente herida a su suegra, Betty Woodard.

La actividad de Florida en la aplicación de la pena de muerte no se detiene aquí. Las autoridades estatales ya tienen agendadas otras dos ejecuciones para el mes de septiembre. Harold Gene Lucas, de 74 años, será ejecutado el 1 de septiembre por el homicidio de una adolescente y el ataque a dos de sus amigas, mientras que Daniel Owen Conahan Jr., de 72 años, enfrentará la pena máxima el 10 de septiembre por el secuestro y asesinato de un hombre. Esta serie de ejecuciones mantiene al estado en el centro de un intenso debate.

La coincidencia de la ejecución de Silvia con las elecciones primarias estatales generó un fuerte repudio por parte de diversas organizaciones contrarias a la pena capital, incluyendo a «Floridians for Alternatives to the Death Penalty» y la Conferencia Católica de Obispos de Florida. Estos grupos habían solicitado al gobernador Ron DeSantis la conmutación de la sentencia por prisión perpetua, pero sus pedidos no obtuvieron una respuesta favorable. El debate también se intensificó por cuestionamientos sobre el protocolo de inyección letal y los medicamentos utilizados, aunque los tribunales rechazaron revisar a fondo estas objeciones.

Fuente original: Infobae