Los capos colombianos que fueron extraditados a Estados Unidos y, después de cumplir condena, recuperaron la libertad y afrontan un nuevo peligro: una oleada de citaciones judiciales para resolver su estatus migratorio, que podría desembocar en deportaciones a su país natal o, en escenarios alternativos, a destinos tan hostiles como prisiones en El Salvador, países del sudeste asiático o África.
Fuentes cercanas a los exconvictos explicaron aSemanasobre las graves amenazas que los aguardan en Colombia: muchos dejaron cuentas pendientes con antiguos rivales del narcotráfico, y cargarían además el estigma de haber colaborado con la justicia estadounidense como condición para obtener rebajas sustanciales en sus condenas.
Uno de los elementos diferenciadores de esta situación es que varios narcotraficantes de alto perfil, como Guillermo Pérez Alzate, alias Pablo Sevillano, y Mauricio López Cardona, alias Yiyo, ya han sido recluidos en el South Florida Detention Facility, conocido en el ámb
Fuente original: Infobae



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