El Gobierno argentino, a través del Registro Nacional de Armas (RENAR), ha oficializado un nuevo y detallado marco regulatorio para la tenencia de armas, sus accesorios y los permisos de portación. Esta medida, publicada en el Boletín Oficial, establece exigencias documentales más rigurosas, controles ampliados y criterios específicos que buscan modernizar y transparentar el sistema.

Uno de los puntos centrales de la flamante resolución es la inclusión de supresores de sonido y dispositivos de visión nocturna dentro de la categoría de ‘materiales de uso civil condicional’. Esto implica que los usuarios habilitados que deseen adquirir, importar o transferir estos accesorios deberán cumplir con un régimen especial. Entre los requisitos, se destaca la necesidad de acreditar membresía en una entidad de tiro autorizada por el RENAR o poseer una licencia de caza vigente. Además, será indispensable declarar el material controlado y demostrar que el usuario ya posee armas compatibles registradas a su nombre. La registración de estos dispositivos será independiente del arma a la que se acoplen, aunque el organismo verificará la compatibilidad técnica.

Otro aspecto relevante se enfoca en la simplificación del proceso para registrar armas de fuego obtenidas por herencia, incluso cuando no exista una declaratoria judicial previa. Los interesados deberán ser usuarios legítimos o iniciar el trámite simultáneamente, comprobar el vínculo con el fallecido mediante documentación y presentar una declaración jurada certificada. El nuevo formulario de declaración jurada, que contempla diversas situaciones hereditarias, incorpora un apartado para informar sobre posibles conflictos familiares o judiciales relacionados con el arma, buscando garantizar la transparencia en el proceso.

Finalmente, la normativa aborda la portación de armas de guerra para usuarios individuales con tenencia de armas de uso civil condicional. Para solicitar este permiso, se exigirá DNI actualizado, informe de reincidencia sin antecedentes, certificación de aptitud psicofísica, acreditación de idoneidad en el manejo y porte de armas, y la demostración de un medio de vida lícito. El examen de idoneidad, que tendrá una validez de 60 días, incluirá tanto conocimientos teóricos sobre legislación y seguridad como pruebas prácticas de tiro bajo presión. Esta resolución busca establecer un marco más claro y detallado para el control administrativo de los materiales alcanzados por la legislación de armas en el país.

Fuente original: Infobae