La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió dos importantes resoluciones que prohíben la venta, uso y distribución de varios productos en todo el territorio nacional. Las medidas, publicadas en el Boletín Oficial, buscan proteger la salud pública ante la falta de registros sanitarios adecuados y la imposibilidad de garantizar la seguridad de ciertos dispositivos médicos.
Una de las prohibiciones recae sobre todos los productos identificados con las marcas CAFLAB y CAFLAB Applied Science, destinados a la medicina humana. La decisión se tomó al constatar que estos preparados no poseen la autorización sanitaria correspondiente ante la ANMAT. Entre los artículos bajo la lupa se encuentra una solución de ácido tricloroacético al 30%, que se comercializaba con indicaciones terapéuticas para la remoción de verrugas, condilomas, queratosis y la realización de peelings.
La investigación se inició a raíz de una denuncia por la adquisición de uno de estos productos a través de una plataforma de comercio electrónico. Tras la revisión de etiquetas, publicaciones y registros, se verificó la ausencia total de habilitación para el supuesto laboratorio CAFLAB Applied Science, incluso en el domicilio declarado en la provincia de Buenos Aires. Esta situación llevó a la conclusión de que los productos carecían de la fiscalización necesaria para asegurar su formulación, seguridad y eficacia.
La segunda resolución de la ANMAT se refiere a la prohibición de siete productos médicos de la firma Medtronic Latin America Inc., utilizados en el tratamiento de la diabetes. Esta medida específica fue adoptada luego de que las unidades fueran robadas de un vehículo en la ciudad de Rosario. La restricción afecta a reservorios, sets de infusión subcutánea y sensores para el control de glucosa, que son esenciales para la administración de insulina y el monitoreo continuo de los niveles de azúcar en sangre.
La prohibición de estos dispositivos se debe a que, tras el robo, no es posible verificar si mantuvieron las condiciones de conservación, almacenamiento y traslado exigidas para este tipo de tecnología médica. La ANMAT considera que la imposibilidad de fiscalizar el estado actual de los productos sustraídos representa un serio riesgo sanitario para los pacientes que pudieran utilizarlos. Es importante destacar que esta medida no implica una prohibición general de los productos de Medtronic, sino que se limita estrictamente a las unidades identificadas como robadas.
Fuente original: Infobae

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