Un importante revés sufrió el proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) de Colombia para 2027, valuado en 575,7 billones de pesos. Las comisiones económicas del Congreso colombiano decidieron devolver la iniciativa, exigiendo al actual gobierno, liderado por Abelardo de la Espriella, que presente una nueva propuesta antes del 30 de agosto de 2026. La principal razón de esta medida es la necesidad de corregir una desfinanciación que asciende a unos preocupantes 30 billones de pesos.
Las objeciones de los legisladores se centraron en la falta de solidez de las proyecciones de ingresos, la magnitud del déficit y el considerable peso del endeudamiento, que contrasta con una inversión considerada insuficiente. El proyecto original, presentado por la administración de Gustavo Petro, contemplaba gastos por 575,7 billones de pesos y proyectaba ingresos por 545,4 billones, dejando una brecha de 30,2 billones, equivalente al 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Durante el intenso debate, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, atribuyó la delicada situación económica al gobierno anterior. “Este presupuesto que analizamos hoy es un reflejo de la crisis económica que el gobierno anterior legó al actual”, afirmó el funcionario. Gómez Martínez también criticó el excesivo gasto en funcionamiento, la burocracia y las partidas innecesarias, además de señalar que el proyecto presentaba el servicio de deuda más alto en la historia de Colombia y una inversión “paupérrima”, que calificó de “irrisoria”.
Expertos como Hernando Vargas, gerente general interino del Banco de la República, confirmaron que el incremento nominal del PGN se explica principalmente por el aumento del servicio de la deuda, que pasa de 100,5 billones a 118 billones de pesos. Mientras tanto, los gastos de funcionamiento e inversión se mantienen estables en términos nominales, lo que en la práctica representa una contracción real debido a la inflación proyectada. El gobierno de De la Espriella ha prometido corregir el proyecto sin imponer nuevas cargas tributarias a los ciudadanos, buscando ajustes y recortes internos.
Desde la oposición, el senador Carlos Meisel, del Centro Democrático, tildó los presupuestos de la administración Petro de “irresponsables y mal elaborados”, mientras que el senador Pedro Paternina, del Partido Liberal, enfatizó que “el Congreso no puede aprobar un presupuesto construido sobre ingresos que no existen y gastos que no se condicen con la realidad fiscal del país”. Los legisladores hicieron un llamado a la responsabilidad fiscal y a la reducción del gasto público para cerrar la brecha financiera y evitar que el país “no soporte un impuesto más”.
Fuente original: Infobae



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