El sistema de la tarjeta SUBE, fundamental para el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), experimentó nuevas y significativas fallas este viernes, generando un profundo malestar entre los usuarios. Por segundo día consecutivo, miles de pasajeros se encontraron con serias dificultades para cargar o acreditar saldo, lo que complicó enormemente sus traslados diarios en una región ya golpeada por los recientes ajustes tarifarios.

Desde la cuenta oficial de SUBE en redes sociales, se informó que los inconvenientes se debieron a «fallas en las redes de conectividad, externas a SUBE», lo que afectó de manera intermitente tanto la compra como la acreditación del saldo en diversos canales. Esto incluyó la aplicación móvil, las ventanillas de atención y los terminales de estaciones, que en muchos casos solo permitían la consulta de saldo.

La situación fue especialmente crítica para quienes utilizan servicios de trenes, donde la SUBE es el único medio de pago aceptado en la mayoría de las estaciones. Con boleterías cerradas y la ausencia de máquinas de recarga en muchos puntos, la imposibilidad de cargar la tarjeta dejó a numerosos usuarios sin la opción de abonar su pasaje. Las redes sociales se inundaron de reclamos, con pasajeros expresando su frustración y preguntándose cómo se esperaba que viajaran ante estas interrupciones recurrentes.

Ante la imposibilidad de realizar operaciones, la entidad sugirió a los usuarios no repetir los intentos de carga y probar la acreditación más tarde, advirtiendo sobre posibles demoras en el impacto de las transacciones electrónicas. Para acreditar saldo durante la falla, las alternativas se redujeron a la App SUBE (en celulares con Android 6+ y tecnología NFC), el sistema de Carga a Bordo en algunas localidades, y las Terminales Automáticas SUBE.

Este nuevo colapso del sistema se produce apenas dos días después de la entrada en vigencia de nuevas actualizaciones tarifarias en el transporte público del AMBA, lo que exacerbó el enojo de los pasajeros. Con boletos mínimos que superan los $880 para colectivos urbanos y $1.150 para provinciales, y aumentos también en subtes y trenes, la falta de un sistema de pago eficiente agrava aún más la ya pesada carga económica.

Afortunadamente, el Gobierno Nacional ha impulsado la apertura de medios de pago en el transporte público a partir de 2025, a través del Decreto 698/2024. Esto permitirá abonar con tarjetas de débito, crédito y prepagas sin contacto de las redes Visa y Mastercard, así como con celulares y relojes inteligentes con tecnología NFC. Si bien esta medida representa un avance hacia la modernización y ofrece alternativas ante fallas como las actuales, su implementación completa aún está en proceso.

Fuente original: Infobae