Este domingo, la ciudad de Buenos Aires se convirtió en el epicentro del running internacional al albergar la esperada Maratón de Buenos Aires 2026. Con la participación de 16.384 atletas provenientes de 64 países, la emblemática carrera de 42,195 kilómetros llenó de energía y emoción las calles porteñas, consolidándose como uno de los eventos deportivos más importantes del calendario nacional.
La jornada comenzó bien temprano, con la largada pautada a las 7 de la mañana desde el cruce de las avenidas Presidente Figueroa Alcorta y Dorrego, en el barrio de Palermo. Desde las 5, la zona de partida ya estaba activa, ofreciendo servicios esenciales como sanitarios, guardarropas y espacios para bicicletas. La atmósfera se cargó de entusiasmo con música, locución en vivo y la emotiva interpretación del Himno Nacional Argentino a cargo de la Banda Patricios, momentos previos al pistoletazo inicial.
Del total de inscriptos, una abrumadora mayoría de 10.615 corredores eran argentinos, representando a las 24 jurisdicciones del país, mientras que 5.769 llegaron desde el exterior, destacando la fuerte presencia de Brasil con 2.769 participantes. La inclusión fue un pilar fundamental, con los corredores con discapacidad siendo el primer grupo en partir, seguido por las tandas de atletas de élite y los miles de aficionados que se sumaron a la travesía. La salida escalonada, organizada según los tiempos de inscripción, garantizó un inicio ordenado y seguro para todos.
La Maratón de Buenos Aires, que ostenta el prestigioso sello World Athletics Label, ofreció un circuito espectacular que llevó a los participantes a través de algunos de los barrios más icónicos de la capital, incluyendo Palermo, Recoleta, Puerto Madero y La Boca. La carrera, que combina la exigencia profesional con el espíritu amateur, culminó en el mismo punto de partida, con la ceremonia de premiación programada para las 10 de la mañana y el cierre oficial del evento a las 13.
A lo largo de los 42 kilómetros, la organización desplegó un completo operativo de asistencia, con puestos de abastecimiento cada 2,5 kilómetros a partir del kilómetro cinco, ofreciendo agua y bebidas isotónicas, además de frutas en puntos clave. Este soporte logístico fue crucial para los corredores que enfrentaron el desafío de la larga distancia bajo el cielo de Buenos Aires.
El nivel competitivo fue altísimo, especialmente en la categoría masculina, con la presencia de diez corredores de Kenia, Etiopía y Ruanda. Figuras como el keniano Bethwel Kibet Chumba, con un impresionante récord personal de 2 horas, 4 minutos y 37 segundos, prometieron una carrera vibrante. En la rama femenina, la etíope Sintayehu Lewetegn Hailemichael lideró la lista de favoritas, con una marca personal de 2 horas, 22 minutos y 36 segundos, junto a otras destacadas atletas de Kenia y Etiopía, asegurando una competencia memorable.
Fuente original: Infobae


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