En un movimiento de último momento que agitó el mercado de pases del fútbol argentino, Vélez Sarsfield concretó la incorporación del delantero paraguayo Ronaldo Martínez. El atacante, que viene de un paso por Talleres de Córdoba, se suma al equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto en calidad de préstamo con cargo y una obligación de compra futura.

Martínez, quien tuvo su mejor rendimiento en el Platense campeón, tiene previsto arribar a Buenos Aires este sábado. Allí se someterá a la revisión médica de rigor y, de no mediar inconvenientes, estampará su firma para convertirse oficialmente en nuevo jugador del «Fortín», un equipo que atraviesa un gran presente en el torneo local.

Durante su estadía de ocho meses en Talleres, a donde llegó a principios de 2026, Ronaldo Martínez disputó un total de 24 partidos. En ese lapso, logró convertir cuatro goles y contribuir con dos asistencias, mostrando destellos de su capacidad goleadora y de juego colectivo. Sin embargo, ahora buscará un nuevo aire y mayor protagonismo en Liniers.

Este traspaso pone de manifiesto la dispar realidad que viven ambos clubes. Vélez se encuentra en un momento ascendente, peleando en los primeros puestos del Torneo Clausura con 12 puntos en seis fechas y ocupando el tercer lugar. Por el contrario, Talleres atraviesa una situación complicada, con apenas cuatro puntos y posicionado en el último lugar de su zona, lo que hace que la salida de Martínez se dé en un contexto de búsqueda de soluciones para la «T».

Con su llegada, se abren las especulativas sobre cuándo será el debut de Martínez con la camiseta de Vélez. Dado que el «Fortín» visitará a Deportivo Riestra este mismo sábado por la séptima fecha del Torneo Clausura, el paraguayo podría hacer su presentación en alguno de los dos compromisos siguientes. Las opciones más firmes son el miércoles 2 de septiembre frente a Boca Juniors por la Copa Argentina, o el domingo 6 de septiembre ante Estudiantes de La Plata por el campeonato local, si Barros Schelotto decide darle más tiempo de adaptación.

Fuente original: Clarín