La industria aerocomercial mundial experimentó un crecimiento del 9% en conectividad internacional en 2025, según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Argentina destacó al registrar un incremento del 18%, colocándose en el podio global junto a Moldavia y Camboya. Este avance posicionó al país en el lugar 53 del ranking mundial, mejorando cinco puestos respecto a 2024.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) reportó que Argentina alcanzó su mejor registro histórico en 2025, con más de 50,6 millones de pasajeros, un 12% más que en 2024. Además, se habilitaron 63 nuevas rutas, ampliando la red de conexiones. La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) destacó que Argentina lideró el crecimiento regional del tráfico aéreo con un aumento del 13,2% interanual.
El Índice de Conectividad Aérea de la IATA considera factores como la frecuencia de vuelos, la capacidad de asientos y el tamaño de los aeropuertos. Según Mabrian, Argentina incrementó un 18,5% su conectividad internacional, con más de 9,3 millones de asientos disponibles. El crecimiento se concentró en rutas hacia América Latina, Estados Unidos y Europa, consolidando una red aérea más diversificada.
La implementación de políticas de ‘cielos abiertos’ fue clave en el avance argentino. Desde 2024, el país firmó acuerdos con naciones como Brasil, Canadá, Chile, República Dominicana, Ecuador, México, Perú, Uruguay, Etiopía y Turquía. Estos acuerdos facilitaron el ingreso de nuevas aerolíneas y la expansión de frecuencias, incluyendo el lanzamiento de un enlace directo entre Argentina y Nueva Zelanda.
Los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque Metropolitano fueron los epicentros del movimiento de pasajeros internacionales, representando el 88% de los movimientos. En 2025, se registraron 107.706 vuelos, un 18% más que en 2024. Aerolíneas Argentinas lideró las operaciones internacionales, seguida por Latam Airlines, Gol y otras compañías. El crecimiento en conectividad refleja un esfuerzo colectivo que reforzará la competitividad del país en el contexto global.
Este avance no solo demuestra la recuperación del sector tras la pandemia, sino también la capacidad de Argentina para adaptarse a nuevas realidades económicas y turísticas. La expansión de la conectividad aérea no solo impulsa el comercio y el turismo, sino que también fortalece la integración regional y la visibilidad internacional del país, abriendo puertas a oportunidades futuras.

