El Gobierno nacional acaba de extender el alcance del secreto militar que pesa sobre el sistema de armas de la Fuerza Aérea Argentina (FAA). A través de un nuevo decreto, se clasificó como información sensible la exportación de todo el material vinculado a los cazas F-16, incluyendo repuestos y componentes necesarios para su mantenimiento y actualización.

La normativa, publicada en el Boletín Oficial, establece que esta restricción abarca desde piezas de las aeronaves y motores hasta armamento real y de entrenamiento. La justificación oficial es que se trata de material de alta sensibilidad que requiere un resguardo estricto de su información, incluso cuando se trate de envíos al exterior para tareas de conservación y mejoras.

Este reciente decreto se suma a una serie de disposiciones previas que, desde 2024, han ido ampliando el blindaje informativo alrededor de la incorporación de los F-16. Inicialmente, el secreto se aplicó a la adquisición de los aviones a Dinamarca, luego a la construcción de infraestructura en bases como la VI Brigada Aérea de Tandil y el Área Material Río Cuarto, en Córdoba, y a la importación de material y equipos complementarios.

Según los argumentos esgrimidos en el Boletín Oficial, la necesidad de esta nueva medida surge a partir del inicio de las actividades de vuelo en el Área Material Río IV el 30 de marzo de 2026. Ante esto, se considera indispensable regular la exportación de componentes específicos con la máxima seguridad, dada su naturaleza crítica para el funcionamiento del sistema de defensa.

La implementación práctica de esta decisión recae en la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, que será la encargada de articular los procedimientos para las exportaciones bajo esta clasificación. El decreto lleva la firma del presidente Javier Milei y del titular de la cartera de Defensa, el teniente general Carlos Alberto Presti.

Fuente original: Infobae