Dos jóvenes, Luciana Dangond Farah (18) y Jerónimo Ibarra Cavalli (20), vivieron momentos de angustia tras quedar a la deriva en las aguas de Barú, Colombia, durante una noche entera. El incidente ocurrió después de que la moto acuática que habían alquilado dejara de funcionar, dejándolos varados a unos dos kilómetros de la costa. La Armada de Colombia y la Policía Nacional confirmaron el rescate de ambos, quienes fueron asistidos inicialmente por pescadores de la zona y luego trasladados a un centro de salud en la isla.

Según el testimonio de Ibarra Cavalli, los problemas comenzaron poco después de salir de la bahía. Relató que la moto emitía una alarma, pero el encargado del alquiler les aseguró que aún tenían suficiente combustible. Sin embargo, la promesa duró apenas diez minutos, y la embarcación se detuvo por completo. A pesar de sus esfuerzos por nadar hacia la orilla, el fuerte oleaje les impidió avanzar, condenándolos a una batalla de seis horas contra el mar sin éxito.

Con la llegada de la noche, la situación se tornó más crítica. Los jóvenes describieron cómo idearon un plan para combatir el frío y el riesgo de hipotermia: «Nos amarramos los chalecos, nos cruzamos de piernas… Si no nos cruzamos de piernas, nos da hipotermia», explicó Jerónimo, destacando la desesperación y la astucia para sobrevivir en esas condiciones adversas. Fue durante estas horas de oscuridad cuando lograron ver las luces de los operativos de búsqueda, con lanchas policiales, helicópteros y drones desplegados en la zona.

Las autoridades habían recibido el reporte de la desaparición de los jóvenes el domingo 28 de junio por la tarde. Habían partido desde Punta Barú alrededor de las 14:30 con la intención de realizar una actividad recreativa. Finalmente, la madrugada del lunes 29 de junio de 2026, fueron encontrados y puestos a salvo, poniendo fin a una experiencia que, sin duda, quedará grabada en su memoria como una verdadera prueba de supervivencia.

Fuente original: Infobae