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Piden prisión perpetua para el acusado de asesinar de 23 puñaladas y degollar a Marianela

Nov 27, 2023

El crimen ocurrió en 2010, cuando todavía no existía la figura de «femicidio», por lo que la pena que la cabría sería de 8 a 25 años de prisión por homicidio simple.

 

 

 

El fiscal del juicio por el crimen de Marianela Rago Zapata, la joven hallada asesinada de 23 puñaladas y degollada en su departamento del barrio porteño de Balvanera en junio de 2010, solicitó hoy la pena de prisión perpetua para el único acusado del homicidio y el tribunal a cargo del debate ordenó que se disponga una custodia policial sobre el imputado, que llegó en libertad, para evitar que pueda fugarse antes de conocer el veredicto, informaron fuentes judiciales.

El fiscal general Sandro Abraldes pidió en su alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 29 porteño, que Francisco Amador (36), expareja de Rago Zapata (19), sea condenado por el delito de “homicidio agravado por hacer sido cometido con ensañamiento y alevosía” y afirmó que la causa “se investigó sin perspectiva de género”, tras lo cual solicitó que, en caso de que sea una sentencia condenatoria, se le revoque su excarcelación y se disponga su prisión preventiva.

El pedido del fiscal fue acompañado por los abogados querellantes, quienes también pidieron en su alegato que Amador sea condenado a la máxima pena por el mismo delito, y también solicitaron que se disponga una medida de seguridad para que el imputado sea custodiado hasta que el tribunal haga conocer su veredicto.

 

 

Al finalizar la audiencia, los jueces Hugo Navarro, Juan María Ramos Padilla y Rodolfo Goerner hicieron lugar al planteo de la fiscalía y de la querella y ordenaron que disponga una custodia personal para Amador, complementada por un dispositivo electrónico de monitoreo, «en virtud de que el juicio se encuentra en su etapa final» y que existe «un agravamiento de la situación procesal» del acusado.

“El plan desarrollado por Amador fue dirigido para provocar la muerte de Marianela Rago Zapata. Sorprendió a la víctima, se valió de su superioridad física, utilizó un cuchillo mientras que la víctima se resistió al ataque. La autopsia estableció que violencia ejercida por Amador fue causante de la muerte de Marianela”, sostuvo Abraldes luego de pedir la pena, ante el llanto de los familiares de la joven asesinada que se hallaban dentro de la sala de audiencias.

El fiscal enfatizó que el hecho “fue producido por un hombre contra una mujer en un contexto de violencia de género”, lo que evidenció “un claro femicidio”, ya que para Amador, su expareja “era objeto de su pertenencia”.

 

Familiares de Marianela durante la audiencia de alegatos de este lunes por el crimen de la joven en Balvanera, en 2010. Foto Télam

 

La exposición del representante del Ministerio Público se extendió a lo largo de casi cinco horas y contó con imágenes y videos de la víctima que se proyectaron sobre una pantalla ubicada frente a los jueces.

“La fiscalía invita al tribunal a ponerse los anteojos de una perspectiva de género. La persona que asesinó a Marianela dejó un mensaje. La primera parte de este mensaje está en el cuerpo de Marianela. Sintió enojo, furia y celos; eso dicen las 23 puñaladas y el degüello que sufrió la víctima”, indicó Abraldes.

Luego, el fiscal trazó una línea de tiempo para explicar “el tiempo y entorno” de Amador, al hacer mención a que el padre del acusado fue condenado por asesinar a golpes a un hermano de Francisco, de apenas 20 días de vida, un hecho que le causó un “psicotraumatismo” al imputado, según un informe psiquiátrico.

Abraldes sostuvo que Amador “fue criado en un entorno con variadas formas de violencia, tenía una vida vacía, sin proyectos”, que su infancia formuló “una persona insegura desconfiada”, y afirmó que el imputado “vivía a través de Marianela y la tenía controlada”.

La primera parte de la exposición del fiscal fue seguida con atención por la familia de Rago Zapata, especialmente sus padres y hermanos, quienes no pudieron contener las lágrimas al escuchar el relato y observar las imágenes.

Ya en una segunda etapa, la fiscalía antes de hacer referencia al día en que fue hallado el cuerpo de Marianela, mencionó una carta que la estudiante de periodismo le envió a Amador con el fin de terminar su relación.

“Ya no me gusta estar sintiéndome rara, triste, La magia se acabó. No supiste cuidarme”, “creo que me dejaste una marca adentro, un gran rasguño, una sensación de vacío…”, y “lamento que no hayas podido sacar lo mejor que tenía de mí (…) Mi cabeza no soporta más, no sé si podrás entenderme»; fueron algunas de las frases que resaltó el fiscal, que llegó a una conclusión de que la relación “estaba enmarcada por una situación de violencia”.

Según el fiscal, “Amador la intentó ahorcar después de ese mail”, por lo que “Marianela fue a atenderse a una clínica diciendo que se había caído de la bañera”, situación que quedó registrada en el debate oral por la declaración de testigos.

Luego, los abogados querellantes Esteban Galli y María de la Paz Herrera, del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delito de la Defensoría General de la Nación, señalaron en su alegato que Amador atacó a Marianela con «fuerza, bronca, virulencia y velocidad», y que «le dio muerte con una herida como degüelle».

«Este caso tiene que ser abordado por perspectiva de género. Amador se sentía amo y señor de Marianela. Por la cantidad y calidad de lesiones fue la intención de hacerla sufrir y provocarle la muerte. Marianela estaba empezando una relación sana, buena, y así Amador perdía de su objeto amado que fue el disparador del femicidio», sostuvo Herrera.

Por su parte, Galli subrayó el testimonio de los testigos que declararon durante el debate oral y añadió que Amador actuó «sin empatía hacia su expareja y con cinismo».

Marianela fue asesinada el 27 de junio de 2010, degollada y con 23 puñaladas en su departamento del barrio porteño de Balvanera.

La joven estudiante de Periodismo fue hallada el 28 de junio de 2010, cuando su hermano Matías fue a ver qué pasaba en el departamento 7mo. «A» que la chica alquilaba en la calle Tucumán 2080.

La víctima yacía en el piso del living y, según la autopsia, murió degollada y con 23 puñaladas realizadas mediante una cuchilla, que desapareció del cajón de la cocina de la casa.