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Florencio Varela: Una Comisaría cobraba $ 1.600.000 a una banda narco por el monopolio de la venta de droga

Nov 5, 2023

Seis efectivos policiales, incluido un comisario y miembros de la Delegación de Narcotráfico de la bonaerense, fueron detenidos e imputados por  «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo, en concurso ideal con cohecho e incumplimiento de los deberes de funcionario público».

 

 

Seis efectivos policiales, incluido un Comisario y miembros de la Delegación de Narcotráfico de la Policía Bonaerense, fueron detenidos en las últimas horas, acusados de presunta vinculación con narcos de Florencio Varela, lo que derivó en operativos de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial en tres comisarías y el desplazamiento del Jefe de Estación, Comisario Mayor Ramón Rodríguez.

Las seccionales 1era, 2da. y 6ta.,fueron allanadas, en el marco de la investigación de la causade los «polinarcos» de Florencio Varela.

También hubo un procedimiento en la Estación de Policía de Florencio Varela, realizada por efectivos de la Policía Federal, y se procedió al desplazamiento del Comisario Mayor Rodríguez.

Según fuentes judiciales, la organización de los «narcopolicías» habría estado operando desde diciembre de 2022 hasta mayo de 2023, protegiendo y colaborando con una banda de narcotraficantes del distrito del sur bonaerense a cambio de una suma mensual de $1.600.000.

La red de complicidad policial se inició a raíz de una mujer imputada y conocida como «la gorda Paola», quien en ese lapso habría llevado a cabo la comercialización de drogas en las inmediaciones del Centro Integrador Comunitario Don José, ubicado en la calle 441 y El Paisano de Florencio Varela.

El 23 de mayo de 2023, en su domicilio, se secuestraron 16,4 gramos de sustancia identificada como clorhidrato de cocaína.

La investigación reveló que esta actividad ilícita no podría haberse llevado a cabo sin la colaboración de los oficiales, quienes, en lugar de cumplir con sus deberes como funcionarios públicos, percibían sumas indeterminadas de dinero y obtenían información sobre otros vendedores de estupefacientes en la zona a cambio de protección y encubrimiento.

Los policías detenidos están imputados «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo, en concurso ideal con cohecho e incumplimiento de los deberes de funcionario público».

Las detenciones fueron realizadas en las ultimas horas por disposición del fiscal Darío Provisionato de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 descentralizada en Florencio Varela, según informaron fuentes judiciales a Télam.

Los acusados, trasladados de sus destinos originales, se enfrentarán ahora a la Justicia por su presunta participación en esta red de complicidad con el narcotráfico.

 

 

Cómo operaba la banda:

Según las fuentes, de esos mensajes surgieron que los efectivos le brindaban protección a un narco a cambio de «romper» a otra banda que vendía drogas.

Es decir que, de acuerdo a la investigación, un grupo de policías trabajaba con un grupo narco que le daba información respecto de la competencia y se iniciaban expedientes a los vendedores rivales.

Esa maniobra era realizada a través de dos familiares de la mujer acusada que se los «prestaba» a la policía para simular ser comprador de drogas de la otra banda y generar las causas judiciales en su contra.

«Te mando al pibe con la remera de Defensa y Justicia, va con pantalón negro y con ojotas. Usalo de ‘previo’ (así les dicen a los que simulan comprar) y después cuando lo manoteás da la vuelta manzana y devolvémelo que lo necesito para laburar», les dijo Paola en una oportunidad, según pudieron reconstruir los investigadores judiciales.

Esta banda le pagaba a los policías por semana para posicionarse económicamente como un monopolio en el barrio, según la investigación.

Los vecinos de la zona veían cómo detenían a los vendedores de droga, menos a los de «La Gorda Paola», ante esta situación, era común que llamaran para avisar que ella también lo hacía. Las denuncias caían al 911, a Gendarmería y hasta en líneas de denuncias de la Municipalidad.

No obstante, desde la Delegación de Narcotráfico negaban que eso fuera cierto, por lo que la fiscalía dispuso de manera reservada que comience a investigar la Policía Federal Argentina (PFA).

Entonces fue cuando la Policía Federal allanó a la mujer y en su poder encontraron armas y cocaína, entre otros elementos. A partir de allí, aparecieron los vínculos entre esta mujer y los policías de Florencio Varela con los datos obtenidos en su teléfono.

A través de las escuchas se determinó que la acusada pagaba alrededor de 200.000 pesos a la comisaría y otros 200.000 a la Delegación de Narcotráfico, todo de manera semanal.

«Tenían blindada la jurisdicción con todos los organismos de la Policía bonaerense que se dedican al tema de drogas», aseguró un vocero encargado de la pesquisa.

Actualmente, los policías investigados, identificados como el Comisario Pablo Ojeda, el oficial ayudante Nahuel González y los hermanos policías Claudio y Ricardo HinzDiego Leiva, y Agustín Solís, ya habían sido trasladados a otras dependencias y en las últimas horas fueron detenidos por la PFA en sus lugares de trabajo.

En septiembre de este año un efectivo policial salvó su vida de milagro, luego de que el chaleco detuvo la bala que impactó en el abdomen, mientras realizaba un operativo encubierto antidrogas.

Dos de los efectivos apresados habrían pasado información a los narcos sobre este operativo que empezó a destapar una olla a presión que puede arrojar más uniformados relacionados a estos delincuentes.

 

 

(Con información de la agencia de noticias Télam)