• 23/06/2024 03:19

San Isidro: Un basquetbolista perdió un ojo por un disparo

El joven deportista fue baleado en la cara tras resistirse a un robo en una barbería de Boulogne.

 

 

Ocurrió este jueves por la tarde cuando Mariano Rabazzano, de 25 años, ex jugador de River Plate y que actualmente integra el equipo de Sportivo Pilar, estaba en una barbería ubicada en la intersección de las calles Moisés Lebensohn y Medrano, cerca de la estación del ferrocarril de la localidad de Boulogne, en el Partido de San Isidro.

Cerca de las 14, dos jóvenes ingresaron al local con intenciones de robo. En este contexto, se produjo un forcejeo con los delincuentes y uno de ellos le disparó en la cara al basquetbolista. Inmediatamente los ladrones se dieron a la fuga.

Rabazzano fue trasladado hasta el Hospital de Boulogne donde confirmaron que tenía un orificio de entrada en la zona supraorbital izquierda sin agujero de salida.

 

Mariano Rabazzano integra el equipo de Basquet del Sportivo Pilar

 

Tras dar a conocer el diagnóstico, el basquetbolista fue llevado hasta el Hospital Central de San Isidro, donde quedó internado en observación, pero sin riesgo de vida.

«La bala ingresó por el ojo izquierdo, le atravesó el pómulo y el paladar, le atravesó la garganta y se alojó en el cuello. También le tocó las amígdalas y las tiene muy inflamadas. No puede respirar bien y, por eso, lo sedaron por 24 horas», explicó Marcelo, el padre de Mariano, a distintos medios.

«El médico me dijo que no hay forma de salvar su ojo y que tenía que sacárselo porque estaba muy lastimado y era un foco de infección para el cerebro», detalló.

«Me dijo que no podía mover el ojo y piensa que no lo puede mover porque está tapado¿Cómo se lo explico ahora. Me contó que los delincuentes entraron a cortarse el pelo y cuando el dueño les dijo que no tenía turno se pusieron insistentes, pero se fueron. Volvieron a los 20 minutos y le pedían las llaves de la moto a mi hijo, pero él se opuso», contó el padre.

«Casi matan a mi hijo por nada, de pura maldad. Él se estaba por ir cuando ve llegar a los delincuentes. Encaró al que estaba armado. Lo empujaron y cayó sobre un banco. Cuando pierde le estabilidad, le pegan un tiro y se van sin robar», concluyó.