• 12/04/2024 21:59

Neuquén: Investigan la muerte de un soldado en el Regimiento Zapala

Pablo Jesús Córdoba, de 21 años, fue encontrado con dos disparos de FAL  en la cabeza en el mismo cuartel en el que asesinaron a Omar Carrasco.

 

 

Ocurrió en el Regimiento Zapala, en la provincia de Neuquén, el mismo lugar donde, en 1994, mataron al soldado Omar Carrasco.

Pablo Jesús Córdoba se encontraba de guardia en el Grupo de Artillería 16 del Regimiento Zapala. Su cuerpo fue encontrado alrededor de las 6 de la mañana del jueves 1° de junio con heridas de bala en la cabeza y fue llevado al hospital de Zapala, en dónde murió dos horas más tarde.

“Con profundo dolor y tristeza tengo que informar que lamentablemente un soldado nuestro perdió la vida”; confirmó ese 2 de junio el teniente coronel Germán Isidro Green, el jefe del Grupo de Artillería 16.

En declaraciones a Radio Nacional Zapala, informó que a las 6:10 del jueves recibió un aviso “que se había escuchado un disparo y que había sucedido un incidente. Rápidamente salimos y encontramos al soldado ensangrentado”.

Según Green, “Ahí estuvimos esperando la evolución y acompañando a los padres en un momento de profundo dolor”  pero a las 8:50 les informaron que Pablo Córdoba había fallecido.

Además explicó que el soldado voluntario se desempeñaba sus tareas en el grupo de artillería, estaba trabajando en el parque automotor.“Estaba de guardia, apostado en un puesto del cuartel. Había entrado 4:30 de la mañana”.

 

Pablo Córdoba se había incorporado al ejército hace un año

 

Ahora, la Justicia Federal intenta establecer si lo ocurrido con Córdoba es un suicidio o un asesinato.

Es que de acuerdo a las pericias, el joven soldado recibió dos disparos de fusil FAL en la cabeza, ambos «con capacidad de provocarle lesiones cerebrales importantes»

Según dijo Juan José Córdoba, el padre de Pablo, a Clarín, la autopsia reveló que un orificio de entrada debajo del mentón y esa bala salió por arriba del entrecejo. Mientras que el otro proyectil ingresó por arriba de la oreja derecha y salió por el otro lado de la cabeza. 

 

 

Un fragmento de la autopsia del cuerpo de Pablo Córdoba. En observaciones se lee: «Características compatibles con muerte violenta».

 

 

Por su parte, el abogado de la familia del joven, Maximiliano Orpiansesso, sostuvo que con  sólo uno de esos disparos hubiera sido suficiente para quitarse la vida, en caso de que haya sido un suicidio, debido al daño que causan ese tipo de municiones.

En declaraciones a la prensa neuquina, el abogado señaló que «el sentido común indica que nadie se suicida de dos disparos en la cabeza, en dos sectores distintos, y con un arma de ese calibre tan potente como un fusil».

«Cuando las autoridades del Ejército tomaron conocimiento de lo sucedido, informaron a la Policía Federal que encontraron un soldado voluntario que se había autoinflingido dos disparos de arma de fuego», aseveró Orpiansesi, y reiteró: «Desde el sentido común entendemos que nadie se puede suicidar de dos disparos».

 

Pablo Córdoba, entre sus padres Natalia Uribe y Juan José, en el Regimiento de Zapala

 

«Es imposible que se haya disparado Pablo con un FAL (Fusil Automático Liviano) dos veces… Estaban muy distantes los impactos. En un principio creímos que los dos disparos podrían estar uno cerca del otro, pero cuando leímos en informe médico del Hospital de Zapala y dos semanas después los detalles de la autopsia, nos pareció rarísimo ésto… No nos cierran para nada las versiones que salieron desde el Regimiento», subrayó  el padre, quien es suboficial del Ejército y conoce ese tipo de armas.

El letrado de la familia advirtió que «desde el primer llamado, y sin ninguna prudencia, el Ejército habló de suicidio. Quiero aclarar que desde la querella se va a investigar un homicidio»Por otra parte, reveló que «la primera persona que lo encontró declaró que el arma estaba a un metro del cuerpo, pero otros testigos dicen que estaba encima».

Por otra parte,  según informa el diario Río Negro, el abogado Orpiansesso señaló que «la primera persona que lo encontró declaró que el arma estaba a un metro del cuerpo, pero otros testigos dicen que estaba encima».

 

Ultimos mensajes de whatsapp entre Pablo Córdoba y su mamá, Natalia Uribe la noche del 31 de mayo. «Estaba lo más bien, contento», dice ella. (PH: Clarín)

 

La madre de Pablo, Natalia Uribe , en declaraciones a Clarín, subrayó que todas las circunstancias que rodean el caso son sospechosas y denuncia que la institución oculta la verdad de lo ocurrido el 1 de junio. «Yo hablé con él el 31 de mayo, la noche anterior a su muerte, y lo escuché bien, contento, que estaba por cenar en el rancho de tropa y le dije que lo esperaría para almorzar al mediodía del día siguiente.»

Su familia se constituyó como querellante para que se acelere la investigación que está a cargo de la Fiscal de Zapala,  Karina Stagnaro y el juez Greca la caratuló como «muerte dudosa».