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Una paradoja climática: Reducir el metano podría complicar la recuperación de la capa de ozono

29/05/2026 3 min de lectura Por Redacción
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Una nueva investigación de la Universidad de Reading, en el Reino Unido, encendió las alarmas sobre un complejo escenario ambiental. Si bien la reducción de las emisiones de metano es vital para combatir el cambio climático, un estudio reciente sugiere que esta acción podría, paradójicamente, ralentizar la recuperación de la capa de ozono estratosférico.

Publicada en la revista ‘Geophysical Research Letters’, la investigación detalla cómo la disminución del metano potencia la capacidad destructiva de otros gases. En concreto, al haber menos metano en la atmósfera, los gases derivados de halocarbonos y el óxido nitroso se vuelven químicamente más reactivos, acelerando la degradación de nuestra fundamental capa protectora. Esto implica que cuanto más se reduzca el metano, más lenta podría ser la reparación del ozono.

James Weber, el autor principal del estudio, aclaró que estos hallazgos no implican que frenar las emisiones de metano sea una mala idea. «El metano es el segundo gas de efecto invernadero más relevante generado por la actividad humana, después del dióxido de carbono, y su disminución es una de las vías más rápidas para mitigar el cambio climático, trayendo también beneficios para la calidad del aire», explicó. Sin embargo, enfatizó la importancia crítica de mantener y reforzar las acciones contra los halocarbonos y el óxido nitroso para evitar efectos indeseados sobre el ozono.

La capa de ozono, ubicada en las alturas de nuestra atmósfera, ha estado en proceso de recuperación desde la implementación del Protocolo de Montreal en 1987, que buscó eliminar gradualmente sustancias químicas dañinas como los CFC. No obstante, el estudio proyecta que para el año 2100, con grandes reducciones de metano, la cantidad total de ozono podría ser hasta un 2,4% menor de lo esperado, lo que resultaría en un aumento de la exposición a radiación ultravioleta «extrema» de entre un 30% y un 35% para 2070, incrementando los riesgos de cáncer de piel y otros problemas de salud. Los investigadores utilizaron el Modelo del Sistema Terrestre del Reino Unido (UKESM) para simular estos escenarios.

Fuente original: Infobae