Los precios del petróleo WTI y Brent alcanzaron nuevos máximos este lunes, impulsados por la escalada de tensiones bélicas en Medio Oriente tras el decomiso de un buque carguero iraní por parte de Estados Unidos. El WTI subió 5,7% a u$s87,31, mientras el Brent del mar del Norte, referencia en Argentina, aumentó 5,4% a u$s95,37.
El conflicto se agravó tras el fracaso de negociaciones de paz, con Irán amenazando con «responder pronto» al decomiso del buque. El estrecho de Ormuz, crítico para el comercio energético global, se encuentra prácticamente cerrado desde el inicio de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán.
El analista Chris Weston de Pepperstone destacó que el decomiso y las amenazas de Irán reavivan temores sobre la estabilidad del suministro energético. «Los operadores reevalúan las probabilidades de una normalización logística», señaló, tras el optimismo previo de la semana pasada.
En Wall Street, el S&P 500 cayó 0,34%, el Nasdaq Composite retrocedió 0,53%, y el Dow Jones perdió 0,12%. En Europa, el Euro Stoxx se desplomó 1,28%, mientras el DAX alemán y el CAC francés retrocedieron 1,04% y 1,12%, respectivamente.
En contraste, mercados asiáticos mostraron ligeros repuntes, como el Hang Seng de Hong Kong (+0,77%) y el Nikkei 225 japonés (+0,60%). Sin embargo, el contexto geopolítico y los riesgos energéticos continúan presionando a los mercados globales, con incertidumbre sobre su evolución futura.

