La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, generó un fuerte revuelo al responder a una publicación del expresidente Felipe Calderón en la red social X, donde este último conmemoraba su victoria en las elecciones presidenciales de 2006. Sheinbaum no dudó en calificar aquella elección como fraudulenta y acusó directamente a Calderón de haber llegado al poder de manera «espuria».
Según Sheinbaum, previo al proceso electoral de hace casi dos décadas, se orquestó una «campaña de mentiras» contra el entonces candidato Andrés Manuel López Obrador (AMLO), incluyendo un intento de desafuero para impedir su participación. La mandataria electa detalló que, durante la jornada electoral, se habría cometido un «fraude electoral» mediante la falsificación de números en las actas de las casillas, con la supuesta complicidad de maestros agrupados en el SNTE, en un acuerdo entre Calderón y Elba Esther Gordillo.
La líder de Morena recordó su propia participación como vocera de López Obrador en aquella campaña y el posterior trabajo de investigación con matemáticos y especialistas. Aseguró que el análisis de las actas reveló inconsistencias como un mayor número de votantes que los registrados y discrepancias entre boletas y votos. Pese a la demanda popular de «voto por voto, casilla por casilla», el Tribunal Electoral solo accedió a abrir el 9% de las casillas, lo que igualmente redujo la diferencia entre los candidatos, pero no anuló el resultado, decisión que Sheinbaum considera injusta y determinante para la «usurpación» de Calderón.
Sheinbaum vinculó la necesidad de Calderón de legitimar su gobierno con el inicio de la «guerra contra el narco» poco después de asumir, una medida que, a su juicio, buscaba consolidar una presidencia obtenida fraudulentamente. Sus declaraciones no se limitaron al 2006, sino que se extendieron a una crítica más amplia del «periodo neoliberal» en México, que abarcó desde 1982 hasta 2018, caracterizándolo como una etapa de «antidemocracia».
En este contexto, la presidenta electa fue aún más allá al denunciar una supuesta «injerencia extranjera» desde 1994, donde, según Sheinbaum, Estados Unidos habría intervenido para asegurar el triunfo de Vicente Fox en el 2000, basándose en declaraciones del excandidato Francisco Labastida. Sheinbaum enumeró una serie de eventos que, según ella, marcaron la historia electoral reciente de México con irregularidades: el fraude de 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas, los asesinatos de Colosio y Ruiz Massieu en 1994, y la «compra total y absurda de votos» en 2012 para favorecer a Peña Nieto.
Para Sheinbaum, solo en 2018, con la victoria de López Obrador, el pueblo mexicano logró volcarse masivamente a las urnas, haciendo que la diferencia fuera tan contundente que «ya nadie pudiera decir nada», marcando un verdadero punto de inflexión democrático.
Fuente original: Infobae

