La reciente acusación contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, dejó de ser únicamente un escándalo político. Hoy comienza a perfilarse como la evidencia de algo mucho más profundo y peligroso,la posible captura criminal de uno de los recursos más estratégicos del país: el agua.
De acuerdo con testimonios que revelóN+,un informante de la DEA aseguró que Rocha Moya habría entregado a “Los Chapitos” la administración, operación y cobro de organismos municipales de agua potable en Culiacán, Mazatlán y Guamúchil.
Además, en un video revelado por el mismo medio,el administrador del módulo de riego número cinco en Angostura, Rodolfo López, aseguró que “Los Chapitos” tomaron controldel presupuesto, la nómina y los recursos generados por módulos de riegoligados a Conagua en Sinaloa.
La revelación es brutal por sí misma. Pero resulta todavía más grave por lo que simboliza.
Durante años, México entendió al crimen organizado únicamente como una estructura dedicada al tráfico de
Fuente original: Infobae




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