El general de brigada (R) Sergio Maldonado renunció a la presidencia de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), a tan solo un mes del inicio de la nueva estructura de asistencia social para los uniformados. La renuncia fue confirmada al ministro de Defensa, Carlos Presti, quien busca ya un reemplazo para el cargo.
Durante la transición, el vicepresidente de la entidad, general de brigada (R) Omar Domínguez, asumirá la conducción. El directorio continúa con tres vocales titulares: Domínguez, el capitán de navío (R) Gustavo Rivas y el comodoro (R) Juan Carlos Ruíz Pringles.
La dimisión de Maldonado ocurre en un contexto de crisis, tras el suicidio del suboficial mayor retirado Carlos Héctor Velázquez, de 77 años. El exmilitar había denunciado el abandono de la OSFA, a la que aportó 61 años, y dejó una carta tras intentar quitarse la vida en marzo por graves problemas de salud.
La reforma del Gobierno de Javier Milei, que disolvió el IOSFA y creó OSFA y OSFFESEG, fue criticada por la oposición. El nuevo modelo, según el Ejecutivo, busca mitigar el colapso financiero, pero la realidad muestra un deterioro de la atención médica tras el desfinanciamiento y las deudas generadas por la administración anterior.
El caso de Velázquez pone en evidencia las consecuencias de una política sanitaria que, según denuncias, ha abandonado a miles de afiliados. La crisis plantea una reflexión urgente sobre la responsabilidad del Estado en garantizar servicios esenciales para las fuerzas armadas.

