Política

Falta de gas y responsables: el fracaso de la subasta

04/05/2026 2 min de lectura Por Redacción
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La subasta de gas natural licuado (GNL) importado organizada por la secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, terminó en fracaso por la falta de participación. La iniciativa, que buscaba determinar la demanda de gas para mayo, fue declarada nula y dejó a los sectores industriales y residenciales en un estado de incertidumbre total.

El gobierno fijó un precio de referencia entre 19 y 20 dólares por millón de BTU, un valor cinco veces superior al precio mayorista local de 3,80 dólares. Esta disparidad generó descontento entre los industriales, quienes consideraron la medida como una «burla» en un contexto de crisis económica.

La única propuesta de compra se registró en el tramo destinado a centrales térmicas, liderado por Cammesa, que demandó 11 millones de metros cúbicos diarios. Sin embargo, las distribuidoras de gas rechazaron la convocatoria, al no estar claras las condiciones para trasladar el costo al usuario final.

Los industriales denunciaron la improvisación de las autoridades, señalando que la estrategia busca evitar subsidios, pero podría llevar a la parálisis del sector. «Quieren ahorrarse el subsidio, pero van a terminar provocando una crisis», afirmaron afectados.

Con el invierno a la vista y la temporada de contratación de barcos de GNL en vías de cierre, el tiempo apremia. Las estaciones de servicio ya reciben suministros fraccionados, pero la incertidumbre sobre el abastecimiento sigue sin resolver.

El fracaso de la subasta no solo expone la falta de planificación del gobierno, sino que también pone en riesgo la estabilidad económica del país. Sin una estrategia clara, la industria y los hogares podrían enfrentar consecuencias irreversibles.