Perú y México anunciaron este viernes 7 de agosto de 2026 la reanudación de sus relaciones diplomáticas, poniendo fin a una crisis bilateral que se extendió por nueve meses. El acuerdo clave incluyó el otorgamiento de un salvoconducto a favor de Betssy Betzabet Chávez Chino, la ex primera ministra peruana cuyo asilo en la embajada mexicana en Lima había sido el detonante de la ruptura. Ambas cancillerías formalizaron el entendimiento mediante un comunicado conjunto, reafirmando los lazos históricos y el compromiso con el derecho internacional.

La tensión entre ambas naciones se originó en noviembre de 2025, cuando México decidió acoger a Chávez Chino, quien enfrentaba investigaciones judiciales en Perú por su presunta participación en la conspiración para una rebelión, delito relacionado con el intento de autogolpe de Pedro Castillo en diciembre de 2022. Lima consideró este acto como una injerencia en sus asuntos internos, lo que llevó a la ruptura de relaciones y a acusaciones de persecución política por parte de México.

La llegada de Keiko Fujimori a la presidencia de Perú el 28 de julio de 2026 fue determinante para desbloquear el conflicto. La nueva administración peruana, a través de su canciller Carlos Espá, adoptó una postura conciliadora. Por su parte, la cancillería mexicana, liderada por Roberto Velasco y con el aval de la presidenta Claudia Sheinbaum, mantuvo contactos directos con Fujimori para avanzar en la normalización de los vínculos diplomáticos.

Si bien Perú concedió el salvoconducto a Chávez Chino en cumplimiento de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático, dejó en claro que esta medida no cierra su expediente judicial. Lima advirtió expresamente que se reserva el derecho de solicitar la extradición de la ex funcionaria en caso de que las autoridades judiciales peruanas así lo requieran. Además, el gobierno peruano reiteró que en el país “no existe persecución política” y que impera el Estado de derecho, la separación de poderes y el respeto al debido proceso.

El conflicto, que se extendió por casi tres años si se considera el inicio de las tensiones en diciembre de 2022, afectó múltiples dimensiones de la relación bilateral, incluyendo la imposición de visados para ciudadanos peruanos y la exclusión de México de eventos como la cumbre APEC 2024. Con el restablecimiento de las relaciones, ambos países esperan reactivar su cooperación, haciendo hincapié en los principios de la Alianza del Pacífico para una “integración profunda”.

Fuente original: Infobae