El entusiasmo por el próximo Mundial de 2026 ya se siente en Sudamérica. Luis Manuel «Mané» Díaz, padre del destacado futbolista colombiano Luis Díaz, compartió su gran optimismo sobre el desempeño de la selección de Colombia, asegurando que el equipo tiene aspiraciones muy altas para la competencia.
En una entrevista radial, Díaz expresó: «Estamos todos contentos, ilusionados con el mundial y, sobre todo, Colombia está ilusionada porque tenemos una buena selección, una de las mejores». Subrayó la importancia del apoyo de la afición y la convicción de que el equipo logrará sus objetivos en el debut mundialista. «Con estos muchachos que gracias a Colombia les están brindando el apoyo vamos a conseguir lo que queremos. Así que Colombia vamos para arriba», enfatizó.
Cuando le preguntaron cómo definiría a su hijo, Mané Díaz no dudó en destacar su talento deportivo por encima del vínculo familiar. «Es un personaje. Lucho Díaz es muy sencillo, es humilde, es el mejor. Como deportista, no hablo como hijo. Como hijo es especial. Te quiero mucho», manifestó, dejando en claro la admiración por la carrera de su hijo.
Más allá de las declaraciones de Mané Díaz, la participación de Colombia en el Mundial 2026 podría ser histórica por varias razones. Según el libro «100 datos asombrosos de Colombia en los mundiales» de Felipe Valderrama, si James Rodríguez juega más de 180 minutos, superaría el récord de Carlos Valderrama como el colombiano con más tiempo acumulado en Copas del Mundo. El «Pibe» ostenta 930 minutos en 10 partidos, distribuidos en tres mundiales (Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Francia 1998), sin haber recibido una sola tarjeta.
El torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá también podría ver a otros futbolistas colombianos alcanzar hitos importantes. Jugadores como David Ospina, James Rodríguez y Juan Fernando Quintero podrían sumar su tercera participación en un Mundial, igualando una marca compartida por varios compatriotas y consolidando su legado en la historia del fútbol cafetero. Esta continuidad competitiva, especialmente para Ospina, sería un testimonio de su vigencia a más de una década de su destacada actuación en Brasil 2014.
El camino hacia el Mundial 2026 no solo representa una oportunidad para que Colombia muestre el talento de su actual generación, sino también para dejar una huella imborrable en la historia del fútbol nacional. La combinación del respaldo de la hinchada, la experiencia de sus figuras clave y la posibilidad de alcanzar nuevos récords históricos, mantiene viva la expectativa y refuerza el sentido de identidad en torno a la selección.
Fuente original: Infobae

