La candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, se sentó a dialogar con los rectores de las principales universidades públicas de la región para escuchar sus demandas y presentar su visión de cara a un eventual gobierno del PSOE-A. El encuentro tuvo lugar en la sede del Rectorado de la Universidad de Sevilla y reunió a los máximos referentes académicos nucleados en la Asociación de Universidades Públicas Andaluzas (AUPA).
Estuvieron presentes, entre otros, la rectora de la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas; los rectores de las universidades de Córdoba, Cádiz, Huelva y Almería, además del titular de la Universidad Internacional de Andalucía. La reunión fue encabezada por Francisco Oliva Blázquez, rector de la Pablo de Olavide y presidente de la AUPA.
Durante el encuentro, Montero expresó su preocupación por lo que describió como un sistema universitario sometido a años de subfinanciamiento estructural bajo la gestión del gobernador Juanma Moreno, del Partido Popular. También señaló como problemas urgentes los conflictos generados por la Ley Universitaria para Andalucía (LUPA) y la expansión sin control de instituciones privadas de educación superior en la región.
En ese sentido, la dirigente socialista consideró que el acuerdo de financiamiento alcanzado en abril en el Consejo Andaluz de Universidades es apenas un alivio parcial e insuficiente. Reclamó el cumplimiento total del modelo de financiamiento vigente, incluyendo el pago de 39 millones de euros pendientes de 2025 y los montos que surjan de las auditorías de personal.
Una nueva ley en lugar de la LUPA
Uno de los compromisos más contundentes que asumió Montero fue el de derogar la LUPA en caso de llegar a la presidencia de la Junta. En su reemplazo, prometió impulsar una nueva legislación universitaria elaborada de manera consensuada con rectores, la comunidad académica y los actores sociales, que garantice la autonomía institucional y resguarde el financiamiento mediante cláusulas de salvaguarda.
Además, se comprometió a lanzar un Pacto Andaluz por la Universidad Pública y la Ciencia, con planificación plurianual y recursos vinculados a la calidad de la enseñanza, la investigación, la transferencia de conocimiento y la equidad territorial. La meta, según precisó, es llevar el financiamiento universitario a un mínimo del 2% del PBI andaluz.
Plan extraordinario de inversiones
La líder del PSOE-A también planteó la creación de un Plan Extraordinario de Reposición de Recursos Universitarios que devuelva los 135 millones de euros que, según sostuvo, fueron retirados de los remanentes de tesorería de las casas de estudio. A esto se sumaría un plan de inversiones en infraestructura que permita modernizar y mantener las instituciones académicas andaluzas de manera sostenida.
Con estas propuestas, Montero buscó posicionarse como la candidata que puede revertir lo que calificó como un modelo estancado, apostando por un sistema universitario público sólido, con recursos suficientes, gobiernos democráticos y verdadera autonomía para planificar su propio futuro.
Fuente original: Infobae

