Las mamparas de vidrio pueden perder transparencia con el uso diario. El contacto constante con agua, jabón, productos de higiene y grasa corporal favorece la formación de una película que deja manchas y una apariencia opaca.
Frente a este problema, circulan distintas fórmulas caseras que buscan reemplazar o complementar los productos específicos para baño. Una de ellas combina bicarbonato de sodio, detergente líquido y pasta dental hasta formar una preparación cremosa.
La propuesta se basa en que cada ingrediente cumple una función diferente. El bicarbonato aporta una acción abrasiva suave, mientras que el detergente ayuda a desprender residuos grasos y de jabón. La pasta dental, por su parte, contiene sustancias abrasivas y detergentes que pueden contribuir a remover suciedad superficial.
La especialista en limpieza Trish Duarte, presidenta de la empresa MaidPro Temecula, propone una fórmula similar para eliminar restos de jabón del vidrio: bicarbonato, detergente y agua. Según Duarte, la mezcla debe aplicarse, dejarse actuar unos minutos, frotarse con movimientos circulares y luego enjuagarse.
Esta preparación se utiliza sobre todo en las mamparas de ducha , donde pueden acumularse restos de jabón, suciedad y manchas. La combinación aprovecha las propiedades de cada ingrediente para formar una pasta que se puede distribuir sobre el vidrio.
Colocar una pequeña cantidad de bicarbonato en un recipiente, agregar detergente líquido y terminar con una pizca de pasta dental. Luego, los tres ingredientes se mezclan hasta obtener una pasta homogénea. Las cantidades pueden ajustarse según el tamaño de la superficie que se quiera limpiar.
La American Cleaning Institute recomienda comprobar siempre las indicaciones del fabricante de cada superficie y evitar productos o métodos abrasivos cuando puedan dañarla. En el caso del vidrio, también aconseja utilizar métodos no abrasivos y materiales adecuados para evitar rayones.
Además, esta preparación no debe confundirse con un desinfectante. La misma organización advierte que las mezclas caseras no tienen, por sí mismas, las propiedades de un desinfectante registrado y probado para eliminar microorganismos.
Para aplicar cualquier preparación de limpieza, conviene trabajar con ventilación, evitar combinarla con lavandina, amoníaco, ácidos u otros productos químicos, y siempre protegerse las manos con guantes de limpieza. Poison Control advierte que algunas mezclas de productos domésticos pueden generar gases irritantes o peligrosos.
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Fuente original: Clarín
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