El transporte público evitó por ahora una nueva parálisis. Tras el anuncio de paro que había realizado la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para este viernes, la Secretaría de Trabajo intervino de forma inmediata y dictó una conciliación obligatoria, que suspende cualquier medida de fuerza durante los próximos 15 días hábiles y obliga a las partes a sentarse a negociar.
El propio secretario general del gremio, Eduardo Palma, confirmó que acatarán la resolución estatal. En diálogo con El Liberal, explicó que la protesta se había impulsado ante la ausencia de respuestas concretas por parte de las empresas, pero que la intervención de las autoridades laborales llegó de manera casi inmediata tras la advertencia sindical.
Gracias a esta medida administrativa, el servicio de colectivos funcionará con normalidad este viernes, evitando los trastornos que un paro suele generar en miles de usuarios que dependen del transporte público para su vida cotidiana.
Sin embargo, la tensión entre el gremio y las empresas operadoras no desapareció. Palma fue prudente al evaluar los próximos pasos y dejó en claro que el desenlace del conflicto dependerá exclusivamente de las propuestas concretas que se pongan sobre la mesa durante el período de diálogo formal bajo la supervisión de la Secretaría de Trabajo.
El plazo de 15 días hábiles es el margen que tienen ambas partes para acercar posiciones y alcanzar un acuerdo que evite nuevas medidas de fuerza una vez vencida la conciliación.
Fuente original: El Liberal

