El 20 de mayo, el alcalde de Medellín, Federico “Fico” Gutiérrez, celebró en su cuenta de X que había sido ratificada la extinción de dominio de una propiedad en la que durante varios años funcionó una casa museo sobre la vida de Pablo Escobar, el mayor criminal en la historia de Colombia.
Un día después,la Sociedad de Activos Especiales emitió un comunicado en el que confirmó que el predio que fue entregado a la SAE, que lo dispuso para un proyecto social enfocado en la atención y protección de niños, niñas y adolescentes en la capital antioqueña.
Se trata de una propiedad ubicada en el sector de La Asomadera, en Las Palmas, estrato cinco, avaluada en más de 6.000 millones de pesos.
La SAE recordó que, a pesar de las medidas cautelares por procesos de extinción de dominio que estaban abiertos, el inmueble permaneció en poder de Roberto Escobar Gaviria, hermano mayor de Pablo Escobar, “permitiendo que continuara operando como un espacio de exaltación del narcotráfico y de ‘narcoturismo

Fuente original: Infobae