El cineasta argentino Demián Rugna, reconocido mundialmente por su aclamada película de terror «Cuando acecha la maldad» (2023), ha reafirmado su compromiso con el cine en español, rechazando la tentación de Hollywood. A pesar de haber conquistado el Festival de Sitges en 2023, Rugna confiesa que su camino no ha sido sencillo, especialmente por su determinación de contar historias «locas» con sello latinoamericano.
Actualmente, Rugna se encuentra en España, participando del 25.° aniversario del Festival Macabro en México, donde es celebrado como un referente del terror folclórico del continente. Su principal desafío ahora es asegurar la financiación para la secuela de «Cuando acecha la maldad», un proyecto que describe como «cuatro veces mayor» que el original. El director reveló que, aunque recibió ofertas para una versión americana, no logró el presupuesto necesario para realizarla en español como él desea, un proceso de guion que ha sido «bastante complejo».
A pesar de estas dificultades, Rugna se mantiene optimista y asegura que la secuela se concretará, si no como su próxima película, sí como la siguiente a mediano plazo. Mientras tanto, su obra «Aterrados» (2017) ya está en manos de Hollywood, con Warner Bros. y el director Noah Hawley a cargo de la adaptación, después de intentos previos con figuras como los hermanos Muschietti y Guillermo del Toro. Rugna toma con humor los ocho años de idas y vueltas para ver su película reinterpretada.
El cineasta celebra el presente del cine latinoamericano, destacando que la región ha alcanzado un «punto técnico asombroso». Considera que el público está cada vez más predispuesto a ver producciones en español, citando la coproducción argentino-mexicana «La virgen de la Tosquera» (2025) como un ejemplo de cómo otras industrias miran hacia el continente. Sin embargo, no ignora la dificultad de «darse la mano» con las grandes productoras.
Rugna también compartió su preocupación de que el actual auge del terror latinoamericano sea una moda pasajera, similar a lo que ocurrió con el terror japonés de fantasmas. «Ojalá que sigamos así», expresó, valorando la heterodoxia y la diversidad de historias que ofrece el continente. A pesar de recibir guiones de estudios semanalmente, lamenta llevar tres años sin estrenar un proyecto debido al rechazo que enfrenta por su insistencia en contar historias arraigadas en su región.
Fuente original: Infobae




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