Durante años, la proteína ha sido un nutriente clave en la alimentación moderna, pero su popularización excesiva ha generado mitos. La ciencia moderna indica que el consumo excesivo no siempre es beneficioso.
El requerimiento proteico depende de factores como peso, edad y actividad física. La OMS recomienda al menos 0,8 gramos por kilo de peso corporal al día, aunque no todos necesitan la misma cantidad.
Un mito común es que la proteína sola genera músculo. Expertos señalan que, sin entrenamiento de fuerza, el exceso no mejora resultados. Alimentos como pollo, huevos y lácteos ofrecen proteínas completas.
La industria del fitness ha impulsado suplementos proteicos, pero estudios muestran que una dieta equilibrada cubre las necesidades en la mayoría de los casos. Consumir más de 1,6 g/kg no aporta beneficios adicionales.
El equilibrio nutricional es clave. La ciencia advierte que seguir tendencias sin considerar las necesidades individuales puede afectar la salud. Comprender las propias necesidades es esencial para mantener la masa muscular y bienestar general.

