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La privatización de AySA en vilo: ¿El conflicto diplomático con Brasil frena a los gigantes del agua?

05/08/2026 4 min de lectura Por Redacción
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La privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) atraviesa un momento de incertidumbre. A la complejidad propia de un proceso de esta magnitud, se suma ahora la tensión diplomática entre Argentina y Brasil, un factor que podría impactar directamente en la llegada de potenciales inversores. Dos de las empresas más importantes del sector en el país vecino, Sabesp y Águas do Rio, figuran entre las interesadas y analizan presentarse en sociedad con firmas locales.

Sabesp, la mayor compañía de agua y saneamiento de Brasil y América Latina, presta servicios a unos 27 millones de personas en San Pablo. Por su parte, Águas do Rio, controlada por el grupo privado Aegea Saneamento, opera en Río de Janeiro. La experiencia técnica de estas empresas es crucial, ya que el pliego de privatización de AySA exige antecedentes comprobables en la operación y gestión tanto de agua potable como de desagües cloacales, una condición que, según fuentes de AySA, las empresas locales por sí solas no cumplen. Por ello, grupos como Roggio y Mauricio Filiberti (dueño de Transclor) están en conversaciones para formar alianzas internacionales.

Desde AySA, sin embargo, mantienen una postura optimista. Consideran que aún hay tiempo para que la situación diplomática se normalice y no descartan una posible extensión de los plazos para la presentación de ofertas, algo que estiman habitual en licitaciones de esta envergadura. Además de las firmas brasileñas, la multinacional francesa Veolia, líder mundial en gestión del agua, también mostró interés en el proceso. Las autoridades de AySA tienen previsto un encuentro con el canciller para evaluar si la disputa política ha escalado a niveles comerciales.

El esquema de privatización contempla la venta del 90% de las acciones de AySA, mientras que el 10% restante permanecerá en manos de los trabajadores. La empresa se venderá en funcionamiento, con un plan de objetivos y metas a cumplir durante los primeros cinco años. La actual gestión de AySA ya implementó medidas de eficiencia, como la reducción de 1.500 empleados mediante retiros voluntarios y una notable baja en la morosidad, del 16% al 11%. También se logró una recuperación tarifaria del 300%, buscando que la operación se autofinancie sin depender de aportes del Tesoro Nacional.

El pliego de privatización, dado a conocer en mayo, no estableció un precio base, dejando que el valor final dependa de la competencia entre los oferentes. El contrato de concesión prevé inversiones millonarias: USD 1.940 millones en el primer quinquenio y USD 2.030 millones en el segundo, con un total proyectado de USD 15.040 millones a lo largo de los 30 años de vigencia. Los objetivos incluyen un aumento significativo en la cobertura de agua potable y cloacas, así como mejoras en la presión del servicio y la instalación de 100.000 medidores por año.

AySA es una de las empresas sanitarias más grandes de América Latina, brindando servicios a 14 millones de usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y 26 distritos del conurbano. Su privatización es un paso clave en la reestructuración de empresas estatales, y su éxito dependerá de la capacidad de atraer inversores de peso, superando incluso los desafíos diplomáticos.

Fuente original: Infobae